domingo, 24 de enero de 2010

Ocuparte antes de tiempo

Mañana tenemos reunión de empresa. Somos veinte y algunos, pero nos reuniremos unos 15, de los departamentos que sólo dirige mi jefe y no con asociados... La cosa está más mal que bien, o mejor dicho, más 'muy mal', que 'mal'... Así que puede ser que mañana deje de tener trabajo, o que deje de cobrar, o que deje de madrugar, puede ser que pueda trabajar pero él no pueda cumplir su parte de contrato, y puede ser que lo planeado desaparezca....
Es curioso cómo gira mi vida en torno a otras cosas y cómo el trabajo, que con frecuencia afirmé que no estaba dentro de las primeras cosas que anotaría como imprescindibles para mí y mi vida, puede de repente poner a ondear todos los pilares de mi sombra.
La semana pasada fue agotadora, con una cabeza encima de los hombros decidida a darle vueltas a todo y a crear un futuro desgarrador e incierto. Inventaba días tristes, mañanas desoladoras, cuentas del banco más rojas que el carmín y bolsillos pidiendo a gritos algo que llevarse a la boca.
Sí, puede ser que mañana el presente me traiga precisamente todo lo que me inventé la semana pasada, y puede que el resultado sea el mismo que se me ocurrió, pero aprendí, al llegar el viernes y ver el sobre con el dinero atrasado encima de mi mesa, que una cosa es ocuparte de lo que está pasando y otra muy distinta PRE-ocuparte sin que haya pasado...

2 comentarios:

Ex-compi dijo...

Es verdad, pensamos que el trabajo esta ahí, y nos cansamos y gritamos no queremos seguir, queremos parar, necesitó un mes, un año, pero cuando todo se complica, cuando ves que puedes desaparece esa incertidumbre es una de las incertidumbres que como dice la canción: tres cosas hay en la vida, salud, dinero y amor...

Nebroa dijo...

Toda la razón... ;)