sábado, 30 de enero de 2010

No puedo negar que es un día gris tirando a sombrío, que me ha costado levantarme, que me cuesta respirar y que todo parece nublado. Quisiera negarlo y que pareciera que digo la verdad, hasta creérmelo, cuando al final me doy cuenta de que ya me estoy mintiendo, diciéndome que puedo con todo, con lo de más allá y lo más cercano... Pero la realidad es que no puedo, me cuesta, me cansa y me agota, tiro como puedo de mí, de mis llantos y mis plegarias. Arrastro mis pies paseándose por un suelo que empieza a ser pegajoso, y apenas puedo alzar las alas. Me quedo con la sensación sabes? porque me cuesta más huir de ella que bucear entre sus redes. Tal vez mañana, con el sol, amanezcan nuevas luces, quizá se abra el universo y salgan un muelle para mi espalda, tan grande y mosntruoso que pueda, como mínimo, empujarme hasta el mañana...

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