domingo, 10 de enero de 2010

Javi...vuelve

Murió en casa, quizá veía música, o teatro grabado de años pasados, se llamaba Javi, el de siempre, el de la tienda de discos donde compré los primeros vinilos de Bruce... Me los conseguía, me recomendaba cds, tenía entradas para los conciertos antes que nadie y siempre se acordaba de reservarme unas cuantas, vimos algún concierto juntos, hablamos de música y de cervezas, de camisetas y de autobuses a ninguna parte... y nos reíamos mucho, entre privados diciéndonos que nos queríamos tanto que siempre seríamos uno de lo otro, despidiéndose siempre con un "Ya sabes que taloviu"...
Me he enterado esta mañana, cuando los ojos aun no saben de luces, ni de sorpresas inesperadas, ni de malas ni buenas noticias. Y hoy les ha tocado derramar lágrimas por esos malos ratos que te regala la vida cuando no se los pides ni los esperas ni los quieres.
Lloro, porque nada es justo y lo demás es demasiado cruel. Lloro porque el mundo, el mío, era mejor cuando él estaba presente, por ahí, sin vernos, sin llamarnos, pero queriéndonos entre risas... Lloro, porque lo echaré de menos en cada concierto, y cuando vea a Quique en Febrero, y a Bruce dios sabe cuando. Lloro porque acepto mi muerte, mi despido improcedente y mi adiós para no volver, pero no acepto la suya. No quiero resignarme, ni asimilarlo, ni asumirlo, sólo quiero que vuelva, a decirme que todo era una broma, a acompañarme al concierto en el auditorio del próximo mes y a mandarme privados diciéndome que me quiere...

4 comentarios:

Maeve dijo...

Nebroa.

Nada, sólo decir tu nombre: Nebroa.

E dijo...

El que esta mañana te costara horrores entrar al tanatorio dice mucho de lo que lo querías. ha sido un palo gordo, una sorpresa, en mayúsculas. Y se que sufres muchísimo mas la perdida de alguien cercano que la tuya propia.
Un besi.

Toñi dijo...

Lo siento mucho cariño, un besico

Nebroa dijo...

Gracias... Necesitaba un abrazo, aunque fuese virtual. Me quedo con los vuestros. Gracias