sábado, 9 de enero de 2010

Era igual que QG, barba, algún pendiente, pelo con traquillas detrás, moreno...
Estaba en el bar donde suena Loquillo, Fito, Sabina y los Heroes...
Apoyado en la barra sólo miró una vez a mis ojos. Una sóla vez, suficiente como para desatar toda la imaginación que andaba escondida y encarcelada en una de las habitaciones de mi mente.
Y me fui...
Pierdo trenes con frecuencia. Desecho oportunidades. Digo adiós a nuevas historias. Ni siquiera me esfuerzo por mantener la mirada.
Me despido del juego de la vida.
Ando un poco aburrida,
pero es que ni siquiera me apetece
saltarme las reglas

7 comentarios:

Ex-compi dijo...

Lo bueno es que los trenes estan siempre ahí, y pasa uno y otro, pero siempre pasan.. Tomarse el tiempo es necesario, e incluso sano. Pero hay que volver a saltarse las reglas, aunque con aburrimiento, eso es también sano... las reglas son para saltarlas, claro siempre que se puede....

Mery Larrinua dijo...

...no importa los trenes...el tiempo...las reglas....lo importante es vivir....Vive!!!!!!
un abrazo

Nebroa dijo...

Ex, no sé si el aburrimiento es una barrera demasiado alta para quebrantarla. Si no hay ganas se hace infranqueable...

Mery, lo hago. Quizá no como yo creía que era 'vivir', pero estoy descubriendo otras maneras :)

jorge dijo...

No tener ganas de saltarse las reglas es un sintoma alarmante.

Una mirada enciende la mecha de la imaginacion. Pero la realidad a veces no contiene fuego.
No es seguro que perdieras una oportunidad, si no te lanzaste pudiera ser que tu instinto te avisara que se habia disparado la imaginacion pero era para evitar la accion.

Zara dijo...

uuuu a mi me pasa lo mismo, creo que es miedo, en mi caso al menos.

Nebroa dijo...

Jorge, mi alarma, entonces, debe estar sonando fuertemente...
Y me ha gustado ver mi quietud de anoche como un grito del instinto pidiéndome calma. Gracias por venir

Nebroa dijo...

Zara... otras veces sí que fue el miedo el que paralizaba mis actos. Ahora no sé si es el tedio, la desgana, el aburrimiento como digo, o quién sabe? quizá aun anda escondido ese miedo que creí haber vencido