domingo, 10 de enero de 2010

En el refugio

Me gusta mi escondite alejado
observando lazos y cadenas
No hay tacto, ni besos ni abrazos
sólo trazos de distintas maneras.
Me atrae mi silencio alternativo
Enredado entre imágenes y retratos
descansando los andares y los pasos
olvidando el mundo ruidoso y altivo.
Sigo aquí en el universo inventado
refugiada de fracasos y lamentos
No hay jueces ni sargentos
sólo yo, mi espalda y mi costado.

5 comentarios:

Ex-compi dijo...

Son buenos los refugios, son cómodos, sin el ajetreo que produce los rostros una veces anónimos otros famosos. Es el descanso. Pero el refugio, cuando la guerrera ya se recupera de sus fracasos y lamentos, es abandonado para volver sobre esos mismas imágenes olvidadas de este mundo

Marcos Alonso dijo...

Hermosos versos con los que nos pinta ese espacio tan nuestro y de nadie más.

De cenizas dijo...

No hay mejor refugio que el interior ... siempre que se esté en paz con uno mismo.
Bello poema.


besos

SoniCamalea dijo...

El refugio es un oasis para tu corazón y tu alma, el lugar donde los sueños se hacen realidad y la realidad es solo un sueño.

Besos tatuados

Nebroa dijo...

Ex, abandono el refugio de vez en cuando, es un lugar al que vuelvo a diario, aun cuando ya he olvidado los lamentos sentidos. No es un sitio que abandone durante mucho tiempo, lo necesito, casi cada noche, para retomar las fuerzas gastadas :)

Marcos, gracias... Si no existiera nuestro lugar escondido, habría que inventarlo

Cenizas, si no estamos bien con nosotros mismos, el refugio se vuelve infierno, es más, huímos de él con frecuencia, para no encontrarnos.

Soni, me gusta tu descripción