domingo, 31 de enero de 2010

El libro invisible

Dice A que mi libro, el que aun no existe y que según él un día nacerá, debe empezar por 'hola', diga lo que diga, cuente lo que cuente, y me invente lo que me invente, el inicio debe ser 'hola'. Porque hay que ser educado. El tío tiene razón...
Yo, que pienso que ese libro fantasma reposará para siempre en la lista que hay en el desván de mi vida de 'cosas que haría antes de morir pero que no haré por...', imagino el prólogo, el índice, los intermedios, las ilustraciones y hasta la portada, pero no se me ocurre ningún final. Sería un trozo de vida, de la mía, un trozo de mente, de corazón y quizá llevaría algo de alma, pero lo que no tendría sería un final, porque no podría hablar de algo en lo que no creo.
Eso sí, tampoco creo que tuviera lectores...

3 comentarios:

David dijo...

....y antes del hola, un sonido.
El tic tac del corazón.
Leeremos.....
Cuidate.

Sí es lo que parece dijo...

Yo lo leería y creo que el final no se te ocurre porque aún te mucho por ver, por hacer, por sentir,...un final abierto.

Cuando me preguntan qué prefiero si final feliz o final triste, siempre respondo que ningún final.

Hola es sin duda un buen comienzo.

Saludos

Nebroa dijo...

David, desdeluego, otra cosa no, pero latidos de esos saliendo a borbotones del corazón sí que llevaría. Podría incluso faltarle las letras! pero no eso!

'Sí', me gusta cómo lo cuentas, abierto, infinito, despierto, inacabable...