miércoles, 13 de enero de 2010

Diferentes caminos


Jota y Ele van a tener un bebé varón. Hoy mismo le han visto el bigote en la ecografía.
Yo he visto a Jota más feliz que nunca, con la baba cayéndole por la garganta.
Hemos visto una foto de cuando aun él y yo nos contábamos los mismos sinsabores de la vida.
Él dice que aquellos tiempos eran mejores.
Yo le digo que es imposible, en la foto sale la mujer con la que ahora está casado, de la que está esperando un niño, con la que se ha comprado una casa y a la que quiere con locura y acierto.
Él dice que por aquel tiempo trabajaba menos.
Yo le digo que trabajo lo mismo y que en mis fotos no sale nadie a quién perseguir.

Otra versión es que en mis fotos no sale nadie más que yo y no dejo de perseguirme.

6 comentarios:

jorge dijo...

¿El bigote?
¿estas segura?

No te persigas, aceptate y ya avanzaras a la par.

¿Que hay que hacer para aceptarse?
Quererse.
El mejor entrenamiento para querer a los demas.

Nebroa dijo...

Sí! jaja, no es así como saben que es un niño? Cuando es niña se le ven los pendientes! :p

La persecución hacia mí misma no es vejatoria, es un modo de llamar a esa búsqueda de lo que soy en realidad. Lo que está por encima de todo. YO. O dicho de otro modo lo que está justo debajo de todas las capas que la vida o yo misma nos hemos ido encargando de poner encima...
Acepto muchas cosas de mí, intento lidiar con otras que no me gustaban tanto, pero estoy aprendiendo a amar al todo. Y como bien dices, me ayuda a amar a los demás, tal como son, intentando en la medida de lo posible ahuyentar los juicios, tema bastante habitual en mi pasado más o menos reciente.

Amanda dijo...

Tu intención posiblemente no sea vejatoria, pero en la medida que te hace padecer, lo es.

Cuidado con las palabras. Además de emocional, también eres muy racional y lógica, ergo no puedes seguir haciéndote trampas en el discurso y al tiempo pretextar que no entiendes algunas de las consecuencias de lo que te pasa.

La palabra refleja el pensamiento que precede al acto. Y se nota que tú ya estás dándote cuenta de todo eso...

Avanti.

Nebroa dijo...

Amanda, gracias de nuevo. Sí, de lo mucho que me queda por aprender de entre todas las cosas que sabes, está la de cuidar ese lenguaje. Las palabras... acostumbrada a un lenguaje concreto aun mi personalidad no apuesta por aprender nuevas fórmulas. Términos con frecuencia empleados que aun se quedan flotando en mi ambiente. Gracias por el apunte

Amanda dijo...

No es tanto el trabajo, sino el hecho de "darte cuenta"... Lo demás le sigue por añadidura de forma natural.

Si al tiempo que te libera de lastres, te cargas de deberes, sólo has cambiado un peso por otro.

Nebroa dijo...

Esa es una de las luchas que trato de librar. Ayer mismo iba a poner un listado de las cosas que se me ocurrían de las que 'tenía' que hacer para avanzar en el mundo que ya sabes. Apuntar los recuerdos, preguntar por la vida de mis bisabuelos, desprenderme de mucha materia, disfrutar de los paseos sin escaparates de por medio... Y al sentirme como obligada a hacer esa lista, me dejé llevar por el momento presente, aliviando ese empujón en la nuca que sentía justo cuando pensé en todos los planes que me quedaban por hacer...