sábado, 23 de enero de 2010

Basta un empujoncito

Cuando soy capaz de calmar mis deseos, cuando consigo apaciguarlos, no elevarme del suelo y pensar con claridad y realismo, cuando sé que mis idas de olla son precisamente eso, cuando consuelo a mi parte afectada y dolorida ante el desconsuelo... cuando he conseguido relajarme, andar y volar a mi manera en mi mundo lleno de ausencias... Entonces las voces de los demás empujándome a sentir, añorar, imaginar, idear e inventar, susurrando que me vendría bien, que quizá tengo que dar algún paso más, que haríamos buena pareja (así que como si lo de hacer buena pareja viniera escrito en la frente), que tengo que conseguirlo... Esas palabras de ellos vuelven a poner aire en mi mente, vuelvo a dejar volar la imaginación y vuelvo a enfadarme un poco conmigo por no poder controlar a mi mente cuando se pone a soñar con cuentos imposibles...

2 comentarios:

Helena dijo...

¡mirate al espejo! Eres capaz de imaginar lo dificil que resulta para la madre naturaleza crear un ser tan complejo y perfecto como lo que estas viendo? Eres tú, explendida tú! un milagro de la naturaleza como el resto de nosotros, por ti misma, sin necesidad de complementos directos o indirectos, sin artificios, sin anexos. Tu valiosa y unica, asi que ya lo sabes, todos los dias al levantarte de "tus sueños" mirate al espejo y despues con la mirada del que mira una obra de arte, sal a la calle y comparte,deja que disfrutemos del paisaje, dejanos a todos formar parte, pero no permitas que nadie lo arruine o lo ensucie porque tampoco lo permitirias si fuera "otra obra de arte". Muak

Nebroa dijo...

Helena... Gracias.
A menudo asaltan esas ganas, aunque la experiencia se encargue de anularlas. Aun así sigo aquí, confiada, el mundo, mi mundo será un mejor lugar con mi entusiasmo... y el amor por mí misma que, aunque aun escondido, saldrá a la superficie... Gracias