martes, 15 de diciembre de 2009

Resumiendo (o no) el 2009


No sé resumir un año en pocas palabras, y más cuando ha sido un año que sin exagerados cambios externos, ha sido un conjunto de tardes que en realidad, han cambiado mi vida. Tampoco es que sea excesivamente diferente a los que lo preceden, porque cada uno tiene un algo que se instala en tu rutina cada 1 de enero y se va marchitando por debajo de tu piel hasta dar paso a otros 'algos' que aumentarán tu vida de recuerdos infinitos.

Quería resumir mi año, pero como no sé hacerlo, hablaré de él, me hablaré de él a mí misma, quizá por darme en plena frente con todas aquellas cosas que se amontonan ahora en mi memoria y quizá dentro de un tiempo se hayan esfumado. Así, sé que estarán aquí, en este trozito de alma que puse en el escaparate de la tienda virtual y que me sirve para comprar tantas y tantas cosas que no requieren dinero...

Quizá úsando una sola mano, me sobrarían 4 dedos para contar lo que verdaderamente marcó mi presencia y mi estancia en este viaje alocado que aun llamo vida, pero como he aprendido que todo, ya sea pequeño, mediano, grande o exagerado, da forma a mis días, a mi presente, mi ayer y a lo que será mi mañana por la mañana, tendré que utilizar mis 20 dedos desgastados... y aun me faltarán los tuyos para completar la historia sin final.

2 comentarios:

Amanda dijo...

Presupongo que esa es tu boca...

Si es así, te sugiero que le reserves un dedo; cuando menos de esos prestados que nos solicitas.
Porque... no dirás que con ella no marcas tu presencia y tu estancia en el viaje...

Nebroa dijo...

Gracias Amanda, sí, lo es... Me gusta, sé que marca mi presencia, tiene caracter :)