sábado, 12 de diciembre de 2009

Qué hay de nuevo

Los cambios son bienvenidos a mi vida, los constantes movimientos surgen de debajo de las piedras y aunque no traen lo que otras veces mi mente se empeñó en crear, atraen nuevas brisas en las que refugiarme de las tempestades de otros tiempos.
Son brisas y no aires.
Son lazos caídos desde las nubes y no lluvias torrenciales.
Son nieblas entre el sol y no ventiscas ardientes.
Todo es más sutil, más efímero, más volatil y más tenue que antes. No ha cambiado nada ahí fuera, he cambiado yo por dentro gracias a las nuevas gafas de cerca que compré en el último invierno.
...Desde ahí no hay abundantes miradas, ni abultadas cifras convertidas en palabras, desaparecen algunos y otros se muestran dejando ver solamente el pelo que los corona.
Pero yo soy más yo que nunca, centrándome en el diamante interior y dejando para otras ocasiones las perlas que me rodean...

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