lunes, 21 de diciembre de 2009

Invierno en las suelas


Invierno de luces, poemas y travesuras,
Frío en los pies, en los dedos y en tu corazón,
Helado el pasado que ahora me pasa factura

Invierno dulce, iluminado y cálido,
Nieve entre tu cuerpo y el mío,
Lluvia en los ojos como faros encendidos

Invierno triste, cercano y acabado,
Niebla opaca, densa y vespertina,
Vientos del sur, del norte pero no de tu costado

Invierno celoso, desgastado y sobrevivido,
Incomunicados nuestros senderos y caminos,
Congelados los huesos de tanto buscarte entre los vivos,
Muerta la carne de tanto bañarse en su propio río...


2 comentarios:

Silencios dijo...

Si te digo que has llegado despacio, sin prisa al corazón, quizás no lo creas, pero si te digo que eres un pequeño terremoto que me encanta leer, sentir, porque me gusta cuando abres tu corazón de par en par, y nos dejas sentir y escuchar tu latido.

Así sin más, Chiquitina.
Mil besos siempre ...

Nebroa dijo...

Silencios... no sé si sabes las ganas que tengo de que un día nos conozcamos :)