viernes, 4 de diciembre de 2009

Fingiendo

Veo cómo se ocultan detrás de cientos de cosas, veo cómo huyen de lo que sienten, de lo que piensan, veo cómo corren perseguidos por las sombras, llenan los bares, las oficinas, los jardines...
Huyen de la quietud, de ese parón en el tiempo, del semáforo de las tareas que llenan los días, huyendo de la soledad capaz de contarles qué ocurre, qué pasa, qué sucede...
Llenan los vasos y beben hasta ver el cristal que cubre el suelo, llenan las mochilas de alimentos que llenarán sus tripas de aliento para las próximas horas, llenan los bolsillos de rutinas que tapan agujeros, que tapan vacíos y sinsabores... Bailan hasta que el corazón les sude por dentro, ríen resbalando por la superficie de los labios, fingen, aparentan tener los hombros bien colocados, la espalda erguida, el cuello desbocado. Disimulan, engañan y se enredan con sus propios saltos hacia ninguna parte...
Mientras yo, que decidí quedarme desnuda ante la vida, unas veces de manera adecuada y otras de manera incorrecta, camino sin ropa hacia mi espejo... Hoy no conozco otra manera de exprimir mis días...

2 comentarios:

Zara dijo...

pues me gusta tu forma de pasear por tu camino

Nebroa dijo...

Y a mí que haya corazones como el tuyo dando vueltas por los cruces