viernes, 25 de diciembre de 2009

Abriendo la boca

Y me pregunto yo, ahora aquí, sola entre mis ideas... estaré haciendo con mi vida lo que se supone que debo hacer? Acaso hay un libro con las reglas establecidas? Ya sé que no, y si no lo hay y soy yo la que las marca, por qué hoy me pregunto si lo estaré haciendo bien cuando se supone que tenía claro que sí?...
Decía hoy J, cuando le he comentado que anoche mismo me dio por pensar en las personas que esta noche pasarían su cena entre una bandeja de sopa caliente y un gotero que les cuelga por la derecha, que me gusta complicarme la vida...mmm...
Bueno, no, no es que 'me guste' complicármela, sólo intento decirle a mi mente que a pesar de la sensibilidad, la empatía o siete mil sinónimos más que le golpean por debajo llegadas justos desde el corazón, puede seguir mirando al frente, alrededor y al horizonte, sabiendo, creyendo y expresando gratitud por lo que tiene... Intento eso, educarme. Porque no sé los demás, pero yo nací un poco como p'allá, p'al otro lado, el de la ignorancia, y me ha costado algo más que sudor llegar hasta aquí amando lo de fuera y lo de dentro. Son incompatibles mi décimo sentido y una mente inteligente capaz de saborear cada alimento que le presenta la vida? No, creo que no, ahora sé que no, y esa es la lección que me cuento cada noche en la cama, cada día puede ser un examen, y los voy aprobando, pero no exámenes de los jodidos y difíciles de la universidad a la que nunca fui, sino de esos parciales, que casi te dejaban que tuvieses los apuntes encima de la mesa.
Ohhh... yo y mis vidas no vividas, yo y mi peculiar intensidad a la hora de admirar desde siempre todo este embrollo que llaman vida y que parece una ilusión sacada de debajo del sombrero mágico de algo que aun no sé qué nombre ponerle...
Y así estoy, sola, pensando en mis mundos desconocidos y en los habitados, soltando la boca y los dedos para expresar lo que dentro ya no cabe y busca aire fresco por ahí fuera...

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