martes, 17 de noviembre de 2009

Podrás ver la luz, y podrás reposar en ella, podrás estar allí, sin ser cegada por el arco iris que no dejará de resplandecer. Yo lo sé, tú también deberías saberlo, aunque sólo sea en ese rincón pequeñito al que viajas sólo de vez en cuando, aunque sea allí, en el más absoluto silencio, sé que tú también sabes que sucederá. Cuando salgas de aquella esquina diminuta donde a veces viajas, y me cuentes que has dejado de ver ese espacio, que ya no confías y que ya no esperas nada... al menos duda, duda hasta de lo que pones en duda. Viaja más a menudo allí, tráete la esperanza en la frente y mírate al espejo cuantas veces precises. Pero vuelve allí, siempre, a ese lugar desde donde ves que todo es posible y que puedes conseguirlo. Es cuestión de constancia, líneas marcadas y al fin y al cabo, no creo que haya ninguna otra cosa mejor que hacer

3 comentarios:

Zara dijo...

Uf tia... yo lo siento pero no menterao de na! joo no sé que quieres decir con esto!

Nebroa dijo...

jajaj me encantas! por tu espontaneidad, por tu sinceridad y porque eres tan natural como los árboles que bailan...
La entrada hace referencia a esos momentos en los que me siento con ganas y con confianza, cuando en un pequeño instante siento que podré ser feliz. Que podré llegar a la 'luz', donde sé que tengo fuerzas y tenacidad para conseguirlo, desde donde sé que puedo cambiar para mejorar. Va de eso, de instarme a alcanzar ese pequeñito rincón/momento en el que encuentro mi fe y me siento más tranquila... Algo así! ajajaj

Zara dijo...

Así sí, coñas! jajajaja