domingo, 22 de noviembre de 2009

Mi amigo A

Creo que le dijo a unas 300 chicas la siguiente frase:
"Guapísima, eres guapísima"
Tiene poco acento andaluz aunque pida hamón y no jamón, y baila sevillanas con el alma cada vez que sale a divertirse. Ríe, sonríe y se acuesta cansado de hacer deporte, de calcular y de dibujar sin tener que hacerlo. Tiene muchos centímetros desde los pies al pelo que no sabe cómo peinar. Tiene lamentos, aunque sean muy pocos los que pueden verse.
Hace poco se le cayeron las cimas de sus cimientos. Poco a poco derriba muros que andaban esbeltos y altivos, y aunque desea que el amor se parezca al que una vez sintió, merodear entre esos sueños aun le cuesta trabajo. Así que entre que aprende y olvida, busca un hueco en los ojos de algunas, a veces confunde pupilas de diferentes colores, se enreda en los cabellos de las que lo persiguen y besa bocas que no terminan de gustarle...
Las barreras que dispuso una vez atraviesan sus pasos, camina dando saltos y aun no sabe qué espera. Si besos, si caricias, si aliento o si ilusiones más duraderas en el tiempo.
Es mi amigo, aunque no tengamos tres mil cosas en común. Ni siquiera tenemos cien... creo que no llegamos a las 10. Pero es mi amigo y siempre quiero regalarle la certeza de que sepa que estoy aquí, en mi mundo, pero que a veces también puede ser el suyo...