jueves, 12 de noviembre de 2009

Hasta que yo no cambie

Te imaginas que así, de repente, alguien viniera a regalarme la línea de salida hacia un mundo donde las palabras salieran sin buscar tiempo para hacerlo? una línea desde la cual escribir fuese más fácil, en la que pudiera situarme y verme de pronto con el empujón en la espalda necesario para emprender el vuelo hacia esa vida diferente a la actual?
Te imaginas?
Deja de imaginar... el único empujón válido, oportuno, existente lo tienes tú, nadie regala nada y las grandes sorpresas ya están escogidas. No puedes echarle la culpa al viento por no traerte hojas en las que poder posarte con firmeza. No puedes mirar hacia fuera y esperar. Puedes, si quieres, pero nada llegará...
Yo quería que fuese de otra manera...
Sí, yo también quería vivir en lo alto del everest y me parece que con estos pulmones es imposible. Igual de imposible es vivir en esa cima soñada, esperando que sean otros quienes la construyan...

6 comentarios:

Fiebre dijo...

A ver mi niña, en esa cima no vive nadie; hay que moverse, a veces deprisa, y te ostiarías a la menor.

Ahora, que tampoco es sano vivir dentro de un pozo.

Todo en su justa medida. Hay días que son de aire y sol, otros de alcantarillas.
Es la rueda de la vida, sólo hay que saber reconocerla.

Amanda dijo...

A riesgo de resultarte paliza te diré que no entiendo eso de que "no puedes echarle la culpa al viento por no traerte hojas en las que posarte con firmeza".

No dudo de que sea una metáfora hermosa, pero a riesgo de meter la pata en tu imagen, no es firmeza lo que siento cuando pienso en posarme en una hoja que trae el viento.

No te extrañe que no puedas culpar al viento por no lograrlo... :op

Y si fumas y no practicas obvio que a la cima del Everest no llegues, pero ¿por qué quieres vivir en una cima? ¿No te gustan las laderas de la montaña? Y yo que te pensaba, además, urbanita de toda la vida...

Daeddalus dijo...

Días de alcantarilla, me ha gustado lo que dice Fiebre ;-).

Y por lo demás, qué decir, que seguro en esa cima hace demasiado frío.

Nebroa dijo...

Fiebre, la rueda de la vida está parada. En mi vida parece no girar, aunque sepa que en el fondo soy yo la que no sé verla.

Nebroa dijo...

Amanda, jamás me resultarás palizas, sé que lo sabes.
Las hojas descritas en el texto no eran tales, más bien hacían referencia a un suelo firme en el que posarme. Un cierto estado de relajación, paz y calma que podría venir desde fuera... Ese es el que sé que no llegará hasta que sea yo misma la que me mueva hasta construir mi propio firme sobre el que erguirme.
La cima es una metáfora de todo lo que siempre quise conseguir, TODO, aunque ni siquiera supiera cómo era ese TODO... llamar ladera al lugar donde quiero vivir aun lleva tintes negativos. Lucho por eliminarlos
Un abrazo, de los sentidos

Nebroa dijo...

Daed, quiero salir de la alcantarilla, sin duda. No quiero pasarme más vida dentro de ella...
La cima que traen las afueras, la que no se trabaja una misma ya no es que sea fría, es que es tan quebrantable que asusta