lunes, 23 de noviembre de 2009

Entre el alboroto y la razón

Los terremotos llegan sin esperarlos, aparecen, revientan lo establecido, asolan los tejados caducos, las ventanas que estaban abiertas y las ramas de los árboles con grandes raíces. Algo se tambalea, algo se mueve y te despeina, algo queda atrás, con el paso del vendaval quedan algunos daños, materiales y personales...algo muere y otro algo resurge de la nada. Hasta que los días pasan, hasta que el aire vuelve a ser limpio, los pies no logran tocar el suelo con firmeza y se columpian entre las nubes y las suelas del mundo...
Así estoy, sabiendo que a esta burbuja en la que me convertí al nacer le gustan las montañas rusas y los saltos sin paracaídas, pero también con la certeza de que ciertos vientos son demasiado desfavorables para este alma que fue cosida a destiempo

5 comentarios:

Silencios dijo...

¿ Por qué será que cada vez me gusta más leerte?
Será porque cada vez, desnudas tu alma con más delicadeza.

Mis besos chiquitina, siempre.

Silencios dijo...

error:

* Con extrema delicadeza *, quería decir.

ainsss, las horas alguien me desveló. En fin.

Nebroa dijo...

Silencios...me das un abrazo?

Silencios dijo...

¿Uno? ¿solo?

Mi chiquitina te doy miles de abrazos, siempre.
Ah!!

y besotes ....

Nebroa dijo...

Los juntaré con los 5 que me han regalado por arriba... me llevo 1005 abrazos! Para qué pedir más? Gracias encanto!