martes, 24 de noviembre de 2009

Aminorando el paso

Ni sé qué contar ni sé qué decirme para creerme, no sé por dónde empezar a relajar mis arrebatos y mis profundas ganas de comerme algo más que unos planos gastados. Y el caso es que ahora, cuando la semana arrebatadora anterior ya pasó, me miro al espejo de nuevo sabiendo que lo que yo tenía hace apenas un domingo eran ganas. Ganas de orgías de sentimientos, y de fiestas de amor por los rincones de las calles del olvido, ganas de plantar las aspas de un molino en el iris de mis ojos y ganas de acurrucarme en los brazos de la vida y dejarme mecer por el viento.
Llega la calma, y la inercia del pasado vuelve a mostrar su lado oscuro, la controlo muchísimo mejor que antes, ya no hay traumas, ni sueños imposibles, ni meteduras de pata en teléfonos ajenos. Hay profundas ganas de calmarme, e intensas ideas para relajarme, aceptar, asimilar y entender que la vida no siempre es como yo quiero y que aun así debo aprender a amarla. A ella, a la vida, y a mí. Voy por buen camino, pero el caracter de terremoto que me acompaña desde hace tiempo no es fácil de domar... Tengo las riendas, pero aun a veces se me escapan...

10 comentarios:

Zara dijo...

Pues yo no termino de controlar esa inercia... aunque bueno, la llevo más o menos, pero claro, tu me llevas ventaja en años y experiencias que te deben haber obligado a controlarla

Nebroa dijo...

No sé Zara, controlar la inercia es difícil para mí, y sé que debo hacerlo, porque me produce dolor... No supe encontrar la parte positiva de ese ir y venir de emociones. Ahora, mírame, ando y camino hacia un poco más de autocontrol y hacia protegerme de todos los entornos en los que mostraba el corazón de par en par. Pero mientras llega eso nuevo que tal vez se convierta alguna vez en rutina no buscada, y surja sólo, me siento a veces, demasiado perdida...
Lo de llevarte ventaja en años, creeme que hace muy poco, relativamente poco, que pude empezar a atar la cabra loca que habitaba en mi alma...

Sundance dijo...

Tampoco queremos que dejes de ser tú!
Lo de que "la potencia sin control no sirve de nada" está muy bien, pero el que uno sea "así" tampoco está mal.

Te he echado de menos.

Mil besotes!

Delgaducho dijo...

Soltar lss riendas y correr debocado es necesario muchas veces Nebroa...
Un beso

Enajenada dijo...

Estoy contigo. Ando viviendo ese estado: ruptura, anhelo y serenidad.
Cierta soledad acongojante, a ratos, pero mucha plenitud al aceptar que no acepto lo que no asumo.

Y que la vida es maravillosa, aunque los caminos sean tortuosos.

Una antigua lectora, de nuevo, mutada.
Muchos besos.

Ex-compi dijo...

Ah, que difícil es la vida, que ajetreada, a veces tienes la sensación que te metes en un túnel profundo y todo se mueve sin que tú puedas hacer nada, esos movimientos sin control son los que a mi me ponen pero.

Nebroa dijo...

Sundance...cuando eres de una manera que no termina de gustarte, cuando crees que esa forma peculiar puede moderarse, cuando crees que esa forma trae destrozos y hay que frenar algo los actos impulsivos, la potencia que sigue quedando, creo que es mejor que la desbocada. Aunque puedo estar equivocada, claro!

Nebroa dijo...

Delgado, sé que es necesario, y vital, pero si sabes que el lugar que pisarás no traerá nada bueno, y sí mucho de lo peor, es mejor guardar las fuerzas para algo que sí merezca la pena... qué menos que desconocido!

Nebroa dijo...

"al aceptar que no acepto lo que no asumo"
Me gusta... me encanta, sobretodo lo de la plenitud al saberlo!
...seguimos viéndonos :)

Nebroa dijo...

El excesivo control sobre mí, Ex, me llevó a no ser feliz, el nulo control también. Ahora ando equilibrando, o al menos intentándolo