martes, 3 de noviembre de 2009

24 horas

Amaneceres de sorpresa y quietud
Mañanas de prisas y hastío
Siestas tan potentes que nadie duerme
Tardes que sueñan con mover el universo
Noches de cansancio, preguntas y cimientos
Madrugadas de andar descalza por los sueños
Amaneceres que quisiera fueran eternos

... Tiempo de silencio

3 comentarios:

AnaR dijo...

Un día es un día...
Me ha gustado.

Un saludo

jordim dijo...

muy mono.

Nebroa dijo...

jordim! mono! escrito mono!! jajaj :p

Ana.. gracias por venir por este lado, así son mis días ahora, con la confianza de que pronto serán de otra forma, a saber cuál!