sábado, 24 de octubre de 2009

Tu crueldad

Viniste corriendo, contando sin apenas saludar en lo que se ha convertido tu vida. Extrayendo de tus bolsillos aquello que nadie te preguntó. Así, sin más, quisiste atraer todas las miradas, éramos muchos en la cena de anoche y tú reclamabas atención. Yo, que soy muy educada no te corté en ningún instante, y esbozaba palabras que sé que no escuchabas, porque tú habías venido a hablar, a hacerte notar, a contarnos lo bien que te va, lo gorda que se ha puesto tu hija, lo que chilla tu ex mujer y el odio que les profesas a los dos hijos de tu nueva pareja. Así, como si creyeras que soltando esas perlas tu ego crecía, y tu prepotencia y tu omnipresencia. Y yo, gritando en silencio pensaba en qué le pasará al corazón que te envuelve, cómo puede haberse recubierto de tantos velos? Cómo es que un día llegamos a besarnos? el alcohol siempre reclama besos y aquella noche me dejé llevar. No me arrepiento, porque a veces mis labios necesitan un roce efímero, pero anoche supe que ya puede pedir mis labios a gritos una lengua que los moje, que jamás permitiré que una como la tuya se acerque a ellos...
Cuando avanzada la madrugada, me preguntaste si 'todas mis amigas del feibuk eran igual de depresivas que yo', dejé la educación en el cajón de la barra que nos servía mojitos, te solté un 'déjame en paz' que sonó por los altavoces, junto a esa música que taladraba mis sentidos. Sé que nadie lo oyó, y sé que fingiste que no lo habías oído, pero yo lo exclamé, con más ganas que nunca y como símbolo de lo que no estoy dispuesta a tolerar...
Si después de trabajar juntos, si después de besarnos, si después de obviar mis emails, si después de haberme contado tu vida en capítulos, eso es lo que te queda de mí y de mis cualidades, cabe la posibilidad de que sea yo la que me muestro mal, pero lo más probable es que seas tú el que tiene la mirada cruel, acomplejada por todo ese dolor y lágrimas que has ido vertiendo entre todas las personas que se han acercado a ti...
Pues eso, buen viaje y hasta pronto, me sentaré en la otra punta de la mesa en la próxima cena

8 comentarios:

Aida dijo...

Veo que la cena no fue todo lo agradable que debería... ¿Por qué de repente aparecen estos personajes en nuestra vida? Con ellos no sirve la educación, hay que darles puerta lo antes posible...

silvo dijo...

Hay quien no se acaba de enterar que los demás también tenemos sentimientos, que no somos objeto de nadie y que apreciamos lo que creemos debemos apreciar acertada o desacertadamente, es nuestro derecho, un beso Nebroa

Zara dijo...

uis... tensión, tensión!jaja
qué poco me gusta la gente como esa persona de la que hablas!
Me gusta tu 'déjame en paz', parece que lo merece, y aunque finja no haberlo hecho, lo escuchó.

David dijo...

Mejor no pongas mesa.
Que la gente que habla y habla se pierden en sus palabras y no saben de que va el verbo compartir..
Un beso.

rockdelgo dijo...

No le des más vueltas, cabrones y cabronas abundan en todas partes; el mejor desprecio es no hacer aprecio!!
Un beso

Fiebre dijo...

¡Valiente gilipollas!

(La verdad que no se me ocurre qué comentarte, mis preciosas neuronas no se merecen pensar más en un ´ente´ así)

E dijo...

Imbecil.

Nebroa dijo...

Aida, sí, la cena, la noche estuvo de puta madre, giré mi mirada hacia quien sí lo merecía y lo pasé muy bien, obvié al personaje y disfruté!

silvo, hay gente que, sencillamente, piensa muy poco en los demás...

David, acudiré a la cena próxima porque hay muchas personas en ella con un gran corazón y que no querría perder. Al del corazón bloqueado por el espejo, bastará con no mirarlo...

rockero, gracias a dios he aprendido a no darle importancia a quien quiere dañarme, no siempre fue así, pero qué satisfacción tan grande poder ausentarte de los desprecios servidos con puñales!

jajaj fiebre, tú tan concreta! me gusta el término! jajaj

E, tú fuiste a la misma escuela que Fiebre, no? :)