viernes, 30 de octubre de 2009

Sin frenos en el timón

Aquí, en la cara oculta del barco que no conoce rumbo, podemos mirarnos.
Podemos dejar que el vino vaya subiendo los peldaños de la osadía,
dejar en los cajones tu pudor y mis miedos,
podemos jugar a que tú me quemas y yo me dejo,
tirar los dados que sólo traen una cara,
podemos reir hasta que tus labios ya no encajen en los míos,
hacer un puzzle con tus deseos y mis temores
podemos saltar de nuca a nuca y tiro porque tú no tienes la culpa,
enredar tus pies con mi alfombra hasta que sea de las mágicas,
podemos abrazar, acariciar, lamer y absorver,
saborearnos hasta quedarnos en los huesos,
podemos estirar tu piel hasta poder cubrir mi desnudez,
escribir que me esperas y que deseabas alcanzarme...
podemos amarnos, como si nunca antes nos hubiesen amado

3 comentarios:

Delgaducho dijo...

Bello, bonito, soñado y para algunos como yo tan lejano...
Un beso guapa!!!

ÁFRICA dijo...

Siempre tan apasionada.
Besos

Nebroa dijo...

Delgado...para mí también está lejos. Para mí es casi inalcanzable, por eso quizá me gusta escribirlo, porque es la única manera que tengo de acercarlo...

África, gracias, me gusta esa definición