martes, 20 de octubre de 2009

Quedándome detrás

Tu boca, en rojo lascivo, impetuosa y desbocada
Tus dientes, en blanco cálido, desgarrando mi horizonte
Tus labios, en rosa despierto, azucar y miel
Tu lengua, en sombras envuelta, lamiendo mis vértices
Tu nuca...la sombra de la selva, mirándome desde tan lejos

4 comentarios:

victoria dijo...

Bellas pinceladas,gracias por compartir.Con cariñoVictoria

Silencios dijo...

Ainsss!! Mi chiquitina es tan dulce, tierno como triste.

Besitos corazón

Mery Larrinua dijo...

muy sensual y dulce tu poema!!!
besitos

Nebroa dijo...

Gracias...
A veces pienso qué pasaría en mis dedos si el amor tocase mis manos...