viernes, 9 de octubre de 2009

Odiando sin odiar

A veces me vuelvo una bruja con el pelujón naranja enmarañado, con escoba entre las piernas y con todo el odio del mundo instalado en la nariz. A veces, por instantes odio a la humanidad, tiendo a poner a todas las personas en el mismo saco, y esa frase resume mis pesares. Lo hago mal, porque ahora que soy consciente del poder de mis ideas, de mis palabras, de mis acciones y expresiones, debería controlar lo que sale por mi boca de serpiente de cascabel.
Pero aun así, muchos días cuando E me llama y me pregunta cómo estoy, le digo, es de esos días en los que odio a la humanidad...y me dice, a toda? a veces es a una humanidad concreta y otros es a todo el conjunto de seres humanos que habitan en el mismo planeta que yo...
Ese odio no es ni verdadero, ni real, ni siquiera es odio, es rabia, impotencia, no poder hacer nada porque las cosas mejoren...las mías, las tuyas, las de mi jefe, las de su hija que falleció, las del desamor de mi amigo, las de la falta de trabajo de aquel, las de la soledad del de más allá.
'Odio' que las cosas no sean fáciles, que las actitudes tomadas al respecto, a veces, no solucionen, con rapidez, lo que se desea. Odio...pataleo... chillo...grito y me quemo por dentro. Como cuando era niña, y lloraba y berreaba porque no me daban el juguete que pedía (esto es un suponer puesto que lo que se dice recordar, recuerdo cero patatero)
Luego, cuando dejo que la tarde avance en mi mente, cuando dejo que el sol, la luz o el calor de algo inunde ese antro de 'odio' mal llamado, todo es distinto, y siempre apuesto porque lo que nos hace sufrir, nos hace crecer, aunque tarde más de lo que inicialmente nos habíamos fijado como un margen adecuado...

4 comentarios:

Brais Vabes dijo...

Me gusta como escrbribes :]

Un muac.

silvo dijo...

Tienes razón, no es necesario que sea tan difícil, lo es de por sí y nosotros lo hacemos más, un besote y buen fin de semana

Nebroa dijo...

Gracias Brais! un placer leer ese piropo, es una de las cosas que me gusta más escuchar jeje

Silvo, siempre me pregunté por qué es difícil y complicado, me digo que es porque sólo así valoras los avances, lo que conseguimos, pero coño, no podía haberse inventado de otra forma?...

hécuba dijo...

A veces yo también odio al mundo al completo, todo me parece mal, así que te entiendo.