domingo, 4 de octubre de 2009

No sé...quizá la 'repetición externa constante' de algunas palabras llega a quedarse e instalarse en ese trocito de ti donde cabe casi todo pero donde sólo permanecen algunas cosas. Y sin saber muy bien por qué, de repente, empiezo a pensar que me gusta lo que escribo. Que quizá si lo que leo aquí no hubiese salido de mis uñas, hasta me encantaría. Es más, hasta me haría seguidora de mí misma.

6 comentarios:

cactus girl dijo...

Yo también te sigo, yo también te sigo, yo también te sigo!!!!!!!!

(Icono bailando con el dedo en alto)

Nebroa dijo...

jajaj me he puesto a bailar contigo!

gora dijo...

Llevo un par de días intentando no llorar (porque cuando lloras te pones fea) pero después de leer la entrada que me dedicaste el otro día no he podido evitarlo!
Has hecho que me sienta emocionada y feliz como un niño!
Y tienen razón, sin duda yo tengo más suerte. Gracias por estar ahí en mis peores y mis mejores momentos. Y por contar conmigo.
Eres excepcional, espero que seas verdaderemente consciente de eso.

Nebroa dijo...

Gora, las palabras esas de más abajo no reflejan lo que existe, ni lo reflejarán nunca, aunque podría acercarme más en otro texto...que llegará.
Era yo la que no tenía tiempo ni de llorar, veo que tú tenías tiempo pero no ganas. A ver cómo lo solucionamos, vale?
Luego hablamos... Te quiero

gora dijo...

Todo va bien pero tengo que avanzar, y no avanzo si no pienso y yo si pienso lloro. Ganas, cero. Son las espinas del pescado que comí anteayer las que a veces se clavan más de la cuenta.
Y son lágrimas de pararse un rato y encontrarse con lo que uno es. Y por qué.
Siempre he preferido mirar a un lado y seguir viviendo, pero es inútil. Al final te topas de frente con todo eso que quisiste esquivar.
Como tú bien dices las cosas escritas se magnifican un poquito. No es cosa de gran importancia señorita.
Un beso! Hablamos mañana que como con Ra y quizá tome café con vos!

Nebroa dijo...

gora...las cosas se ponen de frente, en ese lugar donde ya no se quitan, sólo cuando estás preparada, dispuesta y con ganas de enfrentarte a ellas. Mientras van dando vueltas alrededor, te merodean para quedarse, pero sólo se quedarán cuando tú lo decidas. Cuando te veas capacitada para hacerlo y con algunas ganas de tomar decisiones. Mientras no te agobies, ni te claves demasiadas espinas... vive, sin dejar de mirarlas, pero sin entretenerte en ellas si es que aun no quieres ocuparte de lleno en lo que te susurran. Yo aquí estaré, mires de frente o de lado.