sábado, 17 de octubre de 2009

La cárcel del pasado

Pasan las cadenas a mi lado, se alzan esbeltas y altivas, grandes, enormes, exageradamente imantadas a mis piernas.
Quieren reternerme, dejarme aquí, en ese abismo en el que siempre estoy a punto de desfallecer.
"Es difícil liberarse, es casi imposible imaginarme sin ellas. No quiero más cárceles, no quiero que todo parezca tan complicado. Quisiera ordenar mi mente. Pero todo es un laberinto. Quiero echar a andar pero me cuesta emprender el paso, quiero que mis pies se muevan pero nada hay en movimiento..."
Ves? me han vuelto a enganchar. Me han hecho verter esas palabras.

2 comentarios:

Mery Larrinua dijo...

el desespero nos unde en el laberinto...intenta un caminar lento...suave...y tal vez lo logres
bello escrito!!!
un abrazo

Nebroa dijo...

Gracias mery. Las cadenas son aquellas que siempre traen 'peros' a mi mente. Que todo lo hacen dificilísimo, y que al apresarme no me permiten ese caminar lento que mencionas. Pero si puedo verlas, también puedo vencerlas