sábado, 10 de octubre de 2009

Inmovil por conocerme


Me apetece jugar, no al parchís, ni a las cartas... ni al trivial, al que jugué tanto contestando tantas respuestas que quizá por eso no tenga ninguna solución a todas las otras preguntas acerca de mi vida.

Sé que me apetece jugar, como siempre, a mirarte, a esconderme, a llamarte o a leer un mensaje tuyo. Me gusta ese juego, desde siempre y creo que también para siempre, pero los juegos inventados sobre papel, con tantos conceptos colaterales pululando entre ambos ponen freno al cubilete con mis fichas. Y no se mueve, y por mucho que alguna parte de mí quiera agitarlo y lanzar los dados, otra parte lo tiene imantado hacia la caja torácica de hierro que envuelve a mi corazón...y ahí está, entre la fuerza de la imaginación queriendo moverlo y la fuerza de la experiencia dejándolo inmovil.

Al conocerte, sólo iría a reirme, a beber cerveza, a hablar con un desconocido y a pasar un rato extraño, diferente y fuera de lo habitual. Si el mundo me jura que será así, allá voy. Pero qué me dices de mi mundo? el que conoce mis debilidades, y lo que me gustó lo difícil, y lo complicado? y si aun queda en mí esa parte que se enganchaba a las perchas ajenas? Y si luego no sólo quiero esas cervezas y me apetecen más? porque yo sé que no habrá más, ya no porque tú no quieras si no porque a mí no me apetece meterme en ese mundo tuyo de acompañado para dormir.... Entonces, pongo el riesgo en la mochila y conduzco hasta ti? o me quedo entre las sábanas esperando siempre que lo que venga a mi vida sea 'perfecto y para siempre'?

6 comentarios:

Helena dijo...

¡Arriésgate a jugar! En la vida se puede ganar o perder, pero lo que importa es el juego que lo decide.

Zara dijo...

pon el riesgo en la mochila y conduce hasta él.

Fiebre dijo...

¿Perfecto y para siempre?
Si sigues pensando así comprate un Ken.

Anda Nebroíta, si lo tienes a mano, dile que sí a una Guinness.
No pienses, no pienses...
No pienses.
Luego cuando termina, en el momento que tú sabes que lo haría... duele, pero te sientes viva.
¿Ahora entiendes algo más?

;)
Un beso bonita.

Nebroa dijo...

Ahora lo entiendo todo.
Ya sé que no quiero un ken, exageraba en la expresión, me refería a otra cosa... no perfecta pero sí más adecuada.
Cuando Zara y Helena contestaron pensé, qué jóvenes son! jajaj...esos años míos en los que nada pensaba, nada ataba, nada me paralizaba. Y mírame, que me he vuelto gilipollas!!!

Me faltabais vosotras cabronas, para alentar esa parte de mí tan presa. Os odio!!!!

Aida dijo...

A mí me cuesta horrores "poner el riesgo en la mochila". Estoy de un parado que no veas...

Nebroa dijo...

Aida, yo estoy de un parado que no veas. Mucho tiempo ya, teniendo en cuenta lo poco que me costó en el pasado coger la maleta e investigar horizontes. Ahora es cuando no me muevo, es esta parálisis la que me permite descansar? sin duda lo ha hecho, pero la monotonía empieza a hacerse demasiado rutinaria y empiezo a no encontrarle la chispa.