viernes, 16 de octubre de 2009

Hablándome como siempre

Entre querer cambiarte o entenderte, escogí cambiarte, confié en aquellas palabras de los abuelitos que miran las obras y las ven crecer, y construirse de la nada, y como ellos decían, "cambia el que quiere" así intenté cambiarte yo, quise hacer de ti (o de mí) alguien especial entre los normales, distinto entre lo habitual, con sello de identidad grabado con fuego y dolor en el tobillo, condenado al éxito sin fracaso y elevándose entre la multitud.
Hoy escojo entenderte, confiando en aquellas palabras de los abuelitos que no tienen arrugas, que observan las obras de alrededor, las que tienen piernas y ojos, y como ellos decían, "puede el que quiere" así intento comprenderte yo, y veo en ti (o en mí) a alguien especial, distinto, con sello de identidad, condenado al todo y elevándose por dentro.
Todo es igual salvo que ya no hay apellidos que imposibiliten el deseo. Eres tan limpio, hay tanta luz que no sé cómo no cegaste antes mis ojos. Te puse tantas capas de seda para endiosarte que sólo veía la mitad. Hoy te entiendo, y te comprendo y te quiero así.
Pd. Me gusta emplear el tiempo presente para sucesos que aun no existen. Me gusta porque es como decirle a mi mente que no existe el tiempo y que lo que puede ser quizá ya está siendo, aunque yo no lo vea.

6 comentarios:

Aida dijo...

No sé por qué siempre nos encaprichamos en querer cambiar a las personas en vez de, simplemente, comprenderlas...
Tal vez comprender a alguien sea difícil, pero cambiarlo será imposible...

Para dijo...

Llamame "descreida" , gastada, quiza este desengañada cansada o la inocencia demasiado alejada pero ya no creo en el cambio,si en moldear, suavizar, afilar, endurecer o parecer, pero el nucleo es el mismo, y no tiene porque ser malo, muchas veces pienso que es mucho mejor que sea asi, si ya es dificil entender sin cambios... puff imagina con ellos!!!
Medio sigo por aqui,aun de vacaciones hasta el martes. Cuidate!!! besoss

Zara dijo...

a mi tambien me gusta pensar que lo que puede ser quizas ya este siendo, es una terapia pensarlo yo creo.

Nebroa dijo...

Aida, tu última frase para enmarcar. Este escrito iba directo a mí misma. No quise cambiar a nadie, quise cambiarme yo. Y creo que no es el camino. Quizá podamos sólo cambiar la sensación que nos producen los pensamientos que nos vienen, observar lo que nos daña y estar atentos a qué ocurre, dándonos cuenta de qué se mueve dentro...

Nebroa dijo...

Para, yo no creía en el cambio ajeno. Pero sí en el propio. Tal vez me en lo que me equivoque sea en los pasos, tal vez deba entenderme primero, aceptarme y luego ver qué puedo hacer al respecto, pero no cambiarme porque exista un rechazo...
Me alegra que sigas de vacaciones, yo también quierooo! estíralas! y disfruta! Mua

Nebroa dijo...

Zara, en según qué cosas, sí creo que sea una terapia. En otras hay que andar con cautela, porque podemos equivocarnos y darnos de narices contra el suelo. Lástima que no sepamos de antemano cuál es la terapia y cuál es la ilusión