sábado, 17 de octubre de 2009

Batido de dolor y risas


A veces me gustaría poder hablar siempre de cosas bonitas, divertidas, o qué menos que entretenidas. Me gustaría no tener dentro al malo de la peli y que siempre esté ahí, persiguiéndome como en Screen II o III, que no sé por cual va...

Pero mírame, la mayoría de las veces le dejo el lápiz a ese malo malísimo, que podría ir directo a protagonizar el 'qué cosa más fea V', y escribe, y cuenta cosas que me invaden por dentro y parecen, ya no un terremoto que todo lo asola, sino más bien una máquina de esas vibro power de los gimnasios! Que lo mueven todo pero que lo dejan todo igual. Sí, sí, mucho movimiento, mucho masaje, todos los molliscones curvándose, pero tu panza sigue ahí cuando aquello cesa!

Pues eso, a lo máximo que a veces llego es a unir mi malo malísimo con alguna sonrisa, y puedo hasta reirme de mí cuando me pongo triste, melancólica, bucólica y derrotada.
Hoy mismo contaba que he echado la solicitud a varios conventos por si me acojen, por lo de mi etapa de clausura, y hasta en ellos me dicen que es imposible que el celibato se mantenga tanto tiempo. Y luego está lo de unir los sentimientos con la política!! Cuando lloro puedo gastar muchos pañuelos de papel, de los del mercadona, vale, pero valen una pasta porque me gustan los suavecitos, y esos valen más, así que el estado ya podía dar una subvención a los tristones, no?
Y así voy, sonriendo casi siempre, intentando convertir la película del malo y la tristeza con una comedia que hace tiempo que dejó de ser romántica, pero que no por ello dejó de llevar el amor entre las líneas...

2 comentarios:

rockdelgo dijo...

Me encantaría darte un abrazo y un besazo, y llevarte unos cuantos paquetes de pañuelos del mercadona, de los suaves, claro.
Y que sepas que nada de lo que veo por tu casa me recuerda al malo malísimo de ninguna peli, nada.
Un beso

Nebroa dijo...

Rockero, gracias. Bueno, mejor GRACIAS, porque sí.