miércoles, 9 de septiembre de 2009

Un día, cuando ya no queden espinas entre los dedos, ni nubes negras en mi habitación, ni papel quemado detrás del aire, ni pueda oler el perfume de la duda, entonces, ese día todo será calma aun estando rodeada de tempestad

8 comentarios:

silvo dijo...

Ese día rozarás la perfección Nebroa y hacoa él caminas, besos

rockdelgo dijo...

Es una pena no vivir en Utopía, sería maravilloso... en la Tierra siempre, siempre, habrá nubes o nubecillas negras, dudas y espinas en el costado!! Tienes una niña y todo es maravilloso, pero vas al cardiólogo y resulta que tiene un agujerito entre los ventrículos, que seguramente cerrará, pero te mina la moral ese día. Y cerrará el agujerito y saldrá otra cosa, y luego otra. Vivir tiene estas cosas, y como no tenemos otra vida que ésta pues habrá que asumir esos pequeños o grandes lastres que van con nosotros con la mayor naturalidad. A veces incluso nos fortalecen y, a la larga, nos pueden ser beneficiosos. Yo lo veo así.
Un beso rubia!!

Aida dijo...

Qué buena la calma, verdad? Siempre que falta la echo de menos y cuando la consigo, no siempre la valoro como se merece...

cactus girl dijo...

No te estarás echando atrás en tu Renacimiento...??????????????

Te que casco dos guascas!!!!!!!!

(Perdona por estropearte esta entrada tan bonita)

Nebroa dijo...

No sé si la perfección se alcanza silvo, ni sé si busco algo similar, pero sí sé que busco esa calma interna que te hace vivir todo de otro modo, hasta esa tempestad que puede incluir todas las dificultades. Gracias

Nebroa dijo...

Ojos verdes rokeros, siento esa noticia, mucho, pero también siento en el centro del alma tu fortaleza, y tus ganas de seguir adelante con apremio, con ansias y con toda la grandeza que eres capaz de crear. Es admirable que aun en lo oscuro puedas sacar la cara más veloz de todas, dispuesta a comerse el mundo, a pesar de las dificultades que aparecen. Gracias por venir, por contarlo, por ayudarme y por estar ahí.

Nebroa dijo...

Aida, persigo la calma interna, la de fuera es imposible mantenerla eternamente, como nos gustaría

Nebroa dijo...

cactus! nanai de la china! que no! me niego a volver atrás! era sólo una expresión de que quiero eso, apartar los árboles quemados que no me permiten a veces disfrutarme aun más. Pero sólo eso, un inciso! Aceptadas igualmente las dos guascas eran!?!?! jajaj