viernes, 25 de septiembre de 2009

Ella

Está aquí mismo, inundando toda la habitación, viene a erizarme el bello de los brazos, a veces hasta se me erizan los poros de los pómulos... Siempre está aquí, unas veces vuela más lejos y otras, como ahora mismo, ondea sobre mi piel.
Viene despacio, se sienta a mi lado y espera a que suene una canción al azar, aguarda a que mis ojos vean la imagen casual en el cristal de enfrente, o un sonido, o el recuerdo de abrazos y caricias añorados... espera, paciente... y entonces entra, de lleno, como un huracán desbocado, como la tempestad radiante de final del verano, como una bandada de pájaros azules que cantan sin cesar. Viene, entra, me ocupa, llena mis vacíos de su luz, de escalofríos resplandecientes y de nubes trasparentes...
Nació el mismo día que yo, se coló en el agujerito de mi ombligo y se llama sensibilidad

4 comentarios:

silvo dijo...

Es una buena compañía, pero hay que encuazarla, a veces hace daño, pero sin ella el saño puede causarlo cualquiera, mejor siendo solamente una ella y tú, un beso Nebroa y buen fin de semana

Fiebre dijo...

Pues sé que nada más reñido conmigo que la sensibilidad cuando estoy de "uñas" como hoy.

Pero he llegado, me he sentado en tu regazo, he decidido por mis cojones que New Year´s Day de U2, nos guiará para cambiar la vida.

Y ná...joía...que me pondré al día cuando pueda, ya me conoces y si tengo ganas y no has estado demasiado triste.

¿Te he dicho que te quiero?
Pareces el novio que no tengo, joía Ana...

David dijo...

Mejor tenerla que no saber de ella por mucho que nos quejemos de su dolor.
Que te aporta motivos suficientes para entender que estamos vivos y sobre todo, que algo bueno tenemos...
Mejor tenerla y que remueva emociones.
Un beso.

Nebroa dijo...

Silvo, gracias, en ello estoy, sacándole el mejor partido y no viendo su lado oscuro...

Fiebre, me gusta tanto verte aquí, aunque no leas nada! aunque sólo vengas a decirme hola en un comentario, me gusta porque sé que eres feliz y aunque ni lo sepas, algo de esa felicidad se queda aquí cuando pasas... Yo también te quiero petarda...con y sin novio!

David, mejor es tenerla, sí, que el lado opuesto, sin duda. Sólo que como con casi todas las cualidades emocionales hay que cogerle un poco las riendas o se te va de las manos...