viernes, 25 de septiembre de 2009

Demasiadas capas

Pensaba en lo ausente que estoy del mundo, encerrada entre estas cuatro paredes que llamo piel, entre las cuatro que cierran mi habitación, entre las que aguantan mi piso, las que encierran al edificio entero.
4 y 4 y 4 y 4...demasiadas, no? 16 pestañas que cierran del todo mis ojos y mi contacto con el exterior. Ya no quedan cervezas, no hay risas compartidas en un café, todo es acelerado y a la vez pasa despacio por delante de mis narices.
Creo que me he olvidado un poco de lo que pasa ahí donde están todos, y seguro que tienen una fiesta montada que desconozco. Lo mismo compro unas entradas para el infierno y mañana mismo me voy a ver si quedan cerillas que aun puedan prender la llama que debe dormir en mi alma.
Por un momento me gustaría abrir el alma y dejar que alguien entre, alguien que mueva un poco la brisa estancada que me acompaña...

2 comentarios:

David dijo...

Abre compuertas..
Abre las puertas...
Deja que el fuego se consuma allá donde se quema el infierno.
Abre los brazos , que por muchas paredes que levanten o muros infranqueables, si logras pasar del intento llegarás al sentido y esperanza....

Me gustó tu post, tus letras , tu inquietud....debajo de esa capa estoy seguro de que hay alas...

Nebroa dijo...

Gracias David, hay alas, aunque corroídas por el tiempo.
Quiero, deseo volar, y avanzar...pero te juro que muchas veces no sé cómo hacerlo...
Creo que hoy no es un buen día, de esos en los que puedo hablar de la fe, y de las ganas...