domingo, 9 de agosto de 2009

Si hay frío me quedo quieta

Sé que podríamos haber tenido contacto físico, sé que podríamos haber enlazado los miembros que habitan dentro de nuestras bocas, que podríamos haber establecido conexión entre la piel que nos cubre, y habernos rozado los cabellos que cubren nuestras mentes. Podríamos haber aumentado la temperatura del ambiente exterior, haber sentido mareos dentro de la cabeza al agitarla mientras nos tocábamos los labios...
Podríamos incluso haber sentido un orgasmo sobre una de las camas individuales de una habitación cualquiera, de las baratas, en un hostal de carretera, o de ciudad.
Esa noche, después de la semana agitada, vivida, disfrutada, bailada y después añorada, el fin podría haber sido que tú y yo nos besásemos, follásemos, y durmiésemos mirando cada uno a un lado...
Podríamos, pero hubiese sido tan frío como lo describo, así que no pasó, supongo que ninguno de los dos quiere ya vivir esas situaciones, atrás quedó el pasado y con él también se perdieron mis ganas de tenerte un poco de tiempo más entre mis ideas. No sé si te pasó lo mismo, pero el caso es que la frialdad nos separaba y alejaba a pesar de que aun rodeados de mucha gente, estábamos solos en aquel bar del norte...

7 comentarios:

Fiebre dijo...

Bua, te entiendo.
Hace algunos meses que paso de follar.
Tampoco quiero encontrar el amor de mi vida y esas cosas.

Simplemente me apetece un "pegotrón" de pieles con cierta sensualidad. Y después un hasta otra. No me importa. Pero por dios!!!
¡Otro revolcón simple no, por favor!

Nebroa dijo...

Perfectamente explicado en tu comentario! eso es lo que más o menos quería yo decir!

silvo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
silvo dijo...

Ya parece que ha habido muchos desengaños y eso marca, pienso que quizás se debería pensar menos y actuar más, si se llega a ciertas situaciones es porque hay ganas de llegar a ellas, el pasado ya no existe, en realidad solo existe el presente, el cariño es lo que importa, un beso Nebroa

P.S. He suprimido el comentario anterior por tener un error

Aida dijo...

A veces hay cosas tan intangibles que no merecen la pena. Para qué perder tiempo y pensamientos en ellas...

Nebroa dijo...

Silvo, quizá por haber perdido muchas ganas en el camino, las que se quedan, son las importantes en ese presente del que hablas. En mi presente ya no hay ganas de frialdad. Y al menos he aprendido, un poco, a diferenciar lo que traerá frío a mi corazón, y ahí no quiero navegar.
En lo que apunta maneras de calor, ten por seguro que, a pesar de lo vivido, me seguiré metiendo de lleno, es inevitable

Nebroa dijo...

Aida, lo mejor es haber aprendido a sustituir las ideas que antes quedaban tras esas situaciones frías, en otras más enriquecedoras. Antes, quizá le hubiese dado vueltas y vueltas a por qué no nos liamos? no le gustaré? qué pasará? por qué no lo intentó? sí! así era... Ahora ya no!