jueves, 13 de agosto de 2009

No está todo lo que vi


Estoy empezando a navegar por encima de las algas, me siento más segura al andar y soy capaz de echar fuera de mi mente lo que antes habitaba continuamente en ella causando agónicos lamentos. Los amaneceres van pasando y voy creciendo con ellos, lo percibo. Puedo extraerme de la tristeza y mirarla de frente. Consigo llegar más lejos que antes, consigo avanzar por el oscuro tunel de la tristeza hasta ver algo de luz, la que yo enciendo, capaz de mitigar ese dolor antaño sufrimiento.
Sé que estoy en un peldaño superior, uno que antes ni siquiera llegaba a vislumbrar desde abajo, que más tarde vi, después accedí y en el que ahora me aposento.
Pero no dejo de darle vueltas a la contrariedad que se me ofrece. Cuando veía el escalón de arriba en el que querer vivir, al menos por un tiempo antes de continuar la escalada, desde abajo intuía que aquí, en el que ahora estoy, habitaba además de la ausencia de desgarros del alma, una pizca de alegría por estar viva. Esa chispa que ilumina los ojos y enciende sonrisas. Lo pensaba, y estaba segura de que con la fortaleza de poder apartar las lágrimas, también estaba el extraño escalofrío que debería sentir mi corazón por haber llegado hasta aquí. El sosiego lo tengo, la tranquilidad en las noches también, la calma de poder verme y sentirme en soledad también, en pequeña medida, cierto es, y recien estrenadas lo sé, pero dónde anda la alegría? no debería estar aquí? las ganas de levantarte, de hacer planes, de salir al mundo, de conocer gente, de tener esperanza ...? Eso está más adelante? detrás de donde piso? Aun sigo sin saber hacerlo? sigo confundida? Acaso creo estar en el peldaño otrora divisado y resulta que aun no es el que quería? Quizá sea sólo eso, que lo que tengo no es lo que imaginaba que tendría...

5 comentarios:

Amanda dijo...

No por mucho madrugar amanece más temprano. No por mucho mirar la semilla que plantaste, esta crecerá antes.

No te aturdas entre las horas que te hacen aguardar la aurora. Tan cierto como que amanece (que no es poco), verás la luz del sol a medida que lo decidas.

Cree en cuerpo y alma en lo que deseas crear y lo crearás. No en vano se dice que cuidado con lo que se cree...

De nuestras propias contradicciones, de la pugna que se traen razón y emoción, surgen sobradas evidencias en las circunstancias que las reflejan.

No hay dentro ni fuera. Cuando no agrada el resultado ciframos la dificultad fuera, sin embargo lo que está fuera es sólo un fiel espejo de la propia batalla interior.

Integra todo lo que venga dentro de un equilibrio cambiante y dinámico, confiando profundamente en que el Universo de infinitas posibilidades está deseando darte lo que tú le pidas en cuerpo y alma.(¿Has oído hablar de la ley de atracción de las energías?). Y no dejes de estar atenta, abierta, consciente a las sutilezas de los incipientes cambios de tu cielo que ya refleja las primeras briznas de luz.

Confía, pase lo que pase, confía. Sobre todo en ti, pues sólo tú tienes la clave de tu ahora, tu único punto real de poder.

Aida dijo...

Tal vez un día te despiertes y, de repente, esa alegría llegue para darte los buenos días... Lo importante es avanzar e ir consiguiendo cosas, aunque sea poco a poco, pero al menos dejarlas afianzadas. Lo demás va llegando solo...

Nebroa dijo...

Amanda, es ducle leerte, y esperanzador. Me anima y te creo. Hay algo en mí con muchas ganas de que lo que dices sea verdad, y real, por fin. Muchas veces he oído lo que cuentas, ha resonado a través del tiempo, pero a pesar de mis esfuerzos, nunca se materializó como cuentas, o cuentan que sucede. Supongo que es lo que dices, querer levantarme más temprano de la cuenta para ver que sigue de noche. Quizá he de esperar un poco más, sin dejar de mantenerme firme en las ideas que quiero...Es difícil pero quiero lograrlo.

Ya no confío, Aida, en esa alegría que llega de repente, comparto más tu segunda parte, esa del poco a poco, al menos así es como lo he ido experimentando. No tiene por qué cambiar en el futuro, quizá siga siendo así, pasos pequeños pero firmes... Y ahí tengo que esforzarme más porque la paciencia, pues...no es de mis grandes cualidades. Otra a aprender mejor :)

Amanda dijo...

No concibas la espera como algo que te llegará desde fuera. Incluso aunque lo parezca en realidad y aunque no sepas cómo, lo habrás provocado tú.

Recuerda que lo exterior no es sino el reflejo de lo interior. Porque no es tener lo que te falta, es simplemente ser, sin adjetivos, apreciando y agradeciendo en profundidad los logros a los que ahora no das apenas importancia, absorta en una expectativa que dilapida tu energía más vital.

Lo grande ya es, tú ya eres, ahora sólo te resta darle el uso que tú misma elijas; de ahí la importancia de permitirte dar rienda suelta a tu creatividad.

Eres grandeza, incluso aunque desde tan cerca no puedas ver los relieves a tu gusto. Mírate tal cual eres ahora (muchos ya te vemos) y apréciate como la semilla inmarcesible que todo lo contiene.

Lo que brota y está vivo se sabe llamado a crecer, por tanto no tiene sentido que tú prefieras condenarte a lo contrario.

En este contexto espacio temporal de nuestra existencia, tan perturbado por el trasiego de innumerables e irrepetibles perspectivas individuales, es fácil que el pensamiento se enrede en las turbulencias de lo que le influye, especialmente en el aspecto emocional, del cual sólo cada cual tiene su llave.

Lo racional de nuestra mente es una herramienta poderosísima creada para nuestro servicio, sin embargo, es frecuente que ante la falta de mando que la dirija con resolución, opte por esclavizarnos y persuadirnos de su empeño.

Nuestra cárcel interior en realidad no tiene puerta, aún así metemos la cabeza entre los barrotes y extendemos los brazos hacia otros, considerándonos presos. En cierta forma, si lo piensas despacoi, es otra manera de sentirse a "salvo" de un miedo mayor, que a la postre, paradójicamente, se va trocando en ligereza cuando confiamos en nosotros, en la vida.

Cuando ames profundamente lo que hay y admitas en tus galerías que todo cuanto te sucede es necesario, tomarás gustosa las riendas de tu divina carroza y la pasearás como y por donde te plazca.

Y si por un momento te acongoja el pensamiento de estar sola en esta empresa, recuerda que tus cómplices te tienen absolutamente rodeada.

Nebroa dijo...

Amanda...gracias, acabo de lanzar letras, las encontrarás escondidas detrás del cristal ;)