lunes, 10 de agosto de 2009

Como una diana

Sorprendente la muerte, que cuando viene y se lleva a quién decide, no sólo escoge a uno, elige con él a todas los corazones que lo rodeaban aquí, en esto que aun llamamos vida... A todos aquellos ojos que amaban sin límites a quién se fue.
Se lleva consigo un cuerpo físico, pero también toda la oleada de emociones positivas de aquellos que están cerca. Es como una diana. Apunta y da en el centro. Y como los círculos que rodean al punto rojo, el epicentro del dolor, abarca paralelas ondas de sufrimiento. Roba el color, el sabor, el futuro, el presente y sólo deja recuerdos del pasado a los que se quedan.
¿Qué suculento regalo le hará la muerte a ese centro? Dime que le dará todo lo que le roba a los que aun siguen viviendo, dime que todas las sonrisas que se lleva, serán vertidas en el alma que se colgó a la espalda. Dime que todas las ganas de sentir, de vivir, de seguir, de luchar pertenecen ahora al que ya no llora, no sufre, no se lamenta y ya no respira
Dime que ese es el regalo que ofrece la muerte...

4 comentarios:

Serendipiando dijo...

Siempre pensé que la muerte era paz, serenidad.
Sólo le temo a la enfermedad ( si es dependiente) y a la soledad del alma. A la mezquindad humana.
Pero eso, pertenece al mundo de los vivos.
Un abrazo sincero.

Nebroa dijo...

Yo pienso como tú. No le temo a la muerte, ni mucho menos, y los que me conocen saben lo cercana que la siento, y lo que a veces incluso la llamo. Pero claro, siempre pienso en la muerte de mi cuerpo, la de mi respiración y mis latidos. No la siento tan cercana al imaginarla en los demás. La he pensado pocas veces, cuando lo he hecho, siempre he llorado, imaginando sólo por un instante el dolor sentido por la falta de las personas a las que quiero...
No me asusta irme, me asusta que se me vayan

Luna dijo...

Buenas noches.
La muerte siempre nos sorprende aunque sea esperada, me refiero a una larga enfermedad.
Cuando es por un accidente, aparte de sorprendernos suele destrozarnos mas aun, no nos ha dado tiempo a pensar que eso nos puede pasar a nosotros.
Son situaciones y vivencias que oimos o leemos, pero la vida es asi de cruel y nos suele llevar a los mas indefensos, a los mejores.
A mi morirme siempre me dio miedo, como dice Serendipiando, la enfermedad es otra cosa que me preocupa... pero lo mire como lo mire tambien me tocara pasar por ello.
Espero tardar muchos años, aun tengo un enano que ver crecer.
Besos, en un dia triste, aparte de triste dificil de asimiliar...
Cuidate
Rosa

Nebroa dijo...

Siempré me ha resultado curioso, Luna, lo lejana que vemos la muerte, cuando es lo más inevitable de nuestra vida. Tanto como el nacimiento. Todos tocamos a una, y nos pasamos la vida, en general hablo, evitando las conversaciones acerca de ella, las ideas, los pensamientos...como algo tan lejano que nunca nos tocará...
Por qué evitaremos pensar en ella? cuando dicen que la vida sería más rica incluso si pensásemos que mañana no estaríamos aquí...
Es egoismo, lo sé, pero querría morir antes que ninguna otra persona cercana, para evitar y huir del dolor inmenso que debe causar una muerte como la citada