martes, 11 de agosto de 2009

Al otro lado

Sé que soy pesimista, sé que siempre ando liada entre la tristeza, o la desgana, o el lado oculto de la vida. Sé que tiendo al abismo, y que aunque para los demás siempre tengo una palabra contraria a lo que creo para mí, mis días los suelo ver oscuros y sin futuro. Tiendo a eso, huyo de ese lugar, pero soy consciente de que he optado por irme a ese lado tras haber sentido lo vivido. Sé que me equivoco quizá, y que tal vez haya otro lado más luminoso que no he habitado. Tal vez sí visitado, pero nunca me quedé en él...
Soy consciente de ese mi punto débil y sé que en muchas ocasiones no soy realista, ni capaz de mirar las cosas con cierta distancia y relatividad. Lo sé...
Aun así, sabiendo que peco de eso, los que están al otro lado, los que gozan de entusiasmo, ganas, esperanza, aquellos a los que no se les gasta nunca, y siempre ven más allá del sufrimiento, también hoy ven lo que ven todos los días? De verdad que cuando dicen que la vida es bonita, maravillosa, llena de energía...aun hoy pueden decir que igual que se viven cosas malas también se viven buenas? son de la misma magnitud? se puede sentir tanta felicidad como tristeza? Cuando la situación de hoy, por ejemplo, te golpea los amaneceres, hay algo, en ese otro lado, comparable? se puede sentir tal felicidad que te cambie la vida en un solo minuto? Son las alegrías percibidas tan tremendamente galopantes como las tristezas sufridas?...
Vale, no hay dolor interminable, sigamos adelante, vivamos, luchemos...
Detrás de todo esto, de todo lo que somos capaces de aguantar, de sufrir, de sentir...hay algo más? Qué es la vida? Hacia dónde voy? para qué me sirve la experiencia? dónde me la llevaré?
Me pregunto hoy, sin que la tragedia haya tocado de lleno mi costado, dónde va a parar la experiencia cuando todo esto se acabe? No es esto un mero viaje? que tiene un principio, un final y unos días intermedios que pueden durar más o menos y que sólo nos traen 'entretenimiento'?
No me gustan las reglas de este juego. Sé que aquí vivo, que aquí habito, que aquí sigo, pero todas estas cosas son las que me hacen ser, la mayoría de los instantes, como cuento, como digo, como escribo... caminando entre el pesimismo

9 comentarios:

Silencios dijo...

Chiquitina hoy estás atravesando un día largo y doloroso, por eso estás aún más desanimada. No te diré que sonrías pero si que calmes o por lo menos lo intentes la pena que hoy te cubre.
No hace falta decir que estamos aquí en lo bueno y en lo malo.

Mis besos corazón.

jaytowerr dijo...

Creo que por duro que parezca lo que te voy a decirmdebo,es lo que pienso,pero esto que ha pasado,que lo has tenido cercano debería hacerte reflexionar sobre lo fugaz que es todo.Nunca sabes cuando te puede tocar AnaB.,asi quecreo que deberíamos todos intentar disfrutar mas de la vida y comerse menos la cabeza,no se,son cosas que pienso...

Para dijo...

A mi pequeño entender, estamos mas "adaptados" a lo bueno, a lo agradable, sin ni siquiera decir lo estupendo o maravilloso, y la adaptacion es necesaria para la vida, pero entendiendo esta casi exclusivamente de forma biologica, de forma evolutiva natural. Lo malo, deagradable, lo tragico, la muerte forman parte por igual de este viaje, pero creo con el tiempo, nosotros mismos hemos ido "desadaptandonos" de todo ello, todos los adelantos nos han hecho creer que controlamos nuestro viaje, nuestro futuro.
En mi casa me han mirado raro muchas veces por hablar con lo que a veces llamaban ligereza, de la muerte, puede que sea por saber un poquito lo fragiles que somos, y tambien simplemente intentar "readaptarme" para que el dolor sea luego menor... ¿con exito? No, Desde luego que no.
No se si se me ha entendido lo mas minimo, pero es que es de las veces que mas me ha costado pasar lo que pienso ( si esto es pensar ;) ) a las teclas.

Amanda dijo...

"(...)los que gozan de entusiasmo, ganas, esperanza, aquellos a los que no se les gasta nunca, y siempre ven más allá del sufrimiento, también hoy ven lo que ven todos los días?"

No lo sé, pero barrunto que sí, que son capaces de verlo todo con el relieve y la tonalidad que imprime la grandiosa idea de globalidad.

Mi testimonio es el de alguien que está situado en la línea que separa a ambas visiones, y me doy cuenta de que la fuerza atractiva que me catapulta al dolor es una parcialidad mía que otrora me tuvo permanentemente abducida, hasta el punto de no sospechar que pudiese haber más que el universo de mis horrores, apenas mechado de destellos ridículos,compulsivos y ansiosos de alegría adictiva.

Esta frontera no es cómoda, pero es reveladora. En ella percibo lo que me quiere succionar por mera inercia, y ques es un poderoso resorte de una programación de dolor que transito paradójicamente con comodidad, así de mamada la tengo.

Pero también percibo de una forma amplia y liberadora que la clave para no hacerle el juego a mi propia trampa es ampliar mi consciencia hasta el punto de llegar a conocer aquellos pensamientos, más inconscientes que conscientes, que manejan y provocan mis emociones.

Las ideas forman estructuras fuertemente cohesionadas. No sirve de nada quitar una y tratar de sustituirla por otra que nos pinte guapa. La estructura la rechaza por incongruente. Por eso es crucial conocer no sólo la creencia que nos duele, la que se nos hace consciente, sino también todo el entramado que la sustenta, que no suele considerarse porque está fuera de foco. Parece insconsciente, pero sólo ocurre que carece de nuestro enfoque luminoso sobre ella, porque a veces ver tanto da mucho miedo.

Y lo da porque es demasiada la responsabilidad que se nos viene de repente encima. La libertad, que comienza con la libertad del pensamiento, puede dar un vértigro atroz cuando aún no se sabe pilotar, pero es sólo cuestión de practicar con ella cuando intuyes que es la clave para los conflictos que crees irresolubles.

Nunca imaginas lo que empieza a pasarte en tu tapiz mental a medida que vaciando la copa de vino tinto vertiendo sobre ella agua cristalina. El pensamiento es anterior al hecho. Se trata de creer para ver. Y si lo que ves no te gusta es que lo que crees tampoco te gusta.

Puede que no encuentres ahora la fuerza que contiene este símil, pero que el contenido se va volviendo cristalino si viertes agua en lugar de vino es un hecho auténtico.

Comprende que ante todo eres una observadora de ti misma. Intenta no identificarte demasiado con lo que te duele, aunque ahora no entiendas porqué no. Esa es una memoria que limita todo tu sistema operativo. Actualízate, resetéate, no tengas miedo de olvidar lo realmente importante, porque es indeleble. Lo que no encaja sólo es una distorsión de la mente que precisa en enfoque más amplio.

Nebroa dijo...

Silencios, te leí y me calmé. Tus palabras sonaban a sosiego e intenté suavizar mis lamentos. Gracias

Tower, agradezco tus consejos, como siempre, aunque no los comparta. Sé que hasta de las penas tan desgarradoras debemos sacar cosas que nos animen. Pero no me gusta que trivialicen mi dolor comparándolo con otro. Los dolores, la pena, el sufrimiento es de cada uno, íntimo, particular y es una de las cosas que jamás podremos explicar. Jamás nadie podrá saber cómo siente el otro, cómo se mide su dolor. A qué se debe, cómo se entra en él, cómo se sale, herramientas para avanzar...creo, sinceramente, que para entender lo que me sucede, lo que me ocurre, me sirve de poco compararme con nadie.
Supongo que como siempre, explicar lo que pensaba con estas palabras que he escogido no ha sido lo correcto, quizá tampoco he entendido yo las tuyas, sobretodo las de ayer, pero es lo que me ha salido...

Para, increiblemente creo haber entendido lo que dices, entiendo, y justo lo hablaba hoy con mi compañero, que es fácil para el ser humano adaptarse a lo bueno, a las mejoras, a la evolución natural que mencionas, sintiéndonos cada vez mejor. Pero sin embargo, lo que nos parece retroceso, el dolor, la pena, lo malo, lo que nos duele, poco a poco, con el tiempo, desde que nacemos, se ha ido convirtiendo en algo de lo que huimos. De lo que nos protegen, de lo que debemos alejarnos. Quizá por eso nos sea tan difícil aceptar, adaptarnos a esas situaciones cuando vienen...
Era eso lo que más o menos decías? lo he entendido bien?

Nebroa dijo...

Amanda, GRACIAS.
Me han inspirado muchos pensamientos e ideas tus palabras. He reflexionado, y lo seguiré haciendo, acerca de ese distanciamiento del pensamiento. He dado vueltas, preguntándome si será verdad, en torno a la maraña de ideas, a eso que llamas entramado, que lo conforman muchos pensamientos ligados entre sí. Quería ir hasta '¿de dónde surgió ese entramado?' Por qué pienso de la manera que pienso? Quería y quiero ir hasta ahí, pero no sé por dónde empezar para, digamos, comenzar a borrar desde el centro, e ir metiendo poco a poco ideas nuevas desde la otra orilla.
No le tengo miedo a esa libertad, al menos no el miedo/pánico que sí se presentó hace ahora unos años, cuando me sentí plenamente responsable de mis ideas, pensamientos y por consiguiente, emociones. Pero no sé cómo hacerlo. Tiempo y esmero? quiero, quiero y quiero. Ver, observarme, tratarme, analizarme y saber por dónde empezar a romper el inicio de toda la tela de araña negativa que llevo en la mente. Tú sabes que lo quiero...Que deseo ampliar mi mente, lo necesito. Quiero llegar hasta eso que expones...

Para dijo...

Si releyendo lo escrito es verdaderamente increible que me hayas entendido, pero si, perfectamente, incluso has hecho que yo lo entienda mejor,tienes un don, seguro ;)

Nebroa dijo...

Lo de 'increiblemente' lo decía porque me parecía increible captar y entenderte tan bien, y que tus palabras resonaran en mí como reales. No por cómo te explicabas capulli! :)

Thiry dijo...

Supongo que los golpes de suerte y alegrías inesperadas que nos brinda la vida las tomamos más trivialmente, las disfrutamos muchas veces pensando cuánto nos durará, así que a aprovecharlas que son pocas.
Esos golpes como el que sufrió tu jefe, uff esos te dan vuelta la vida de una forma que jamás podrás recuperarte, sí sobrevivir a ellos tal vez, pero jamás volver a ser la misma persona. La cosa es que cuando nacemos ya estamos expuestos a estas reglas de juego que es la vida y nadie nos preguntó antes si nos gustan.

Thiry