lunes, 13 de julio de 2009

Veletas

La identidad es aquello que marca, guía, mueve.
Es lo que eres, o lo que crees que has sido.
Duros los momentos en los que no sabes cuál será mañana esa identidad,
porque ésta que creías anclada a tu espalda,
se tambalea como las veletas con el viento de otoño.
Difíciles, instantes difíciles.
Tiempos etiquetados como intensos.
Tiempo actual, tiempo presente...
Tanto que corres el riesgo de no saber encontrar equilibrio
y perderte tanto en tus cuevas que te olvides que fuera,
mientras,
sigue habiendo sol para iluminar.
Y después,
cuando la calma vuelve a quedarse y te ofrece compañía,
abres un día la ventana y ahí está el cambio,
de nuevo,
mirándote para perseguirte...
¿Y es así hasta la muerte?

17 comentarios:

jaytowerr dijo...

Joder AnaB.¿Lees mi mente y dibujas las palabras que yo no en cuentro para expresarme?A veces lo parece...

jaytowerr dijo...

Ah,y gracias por el movil,ya no caminaré solo por Murcia.Joder,previsión del tiempo 38º.Dios Mío,y toda esa humedad.Me parece que no llego al concierto,me deshidrato antes,jajaja...

Silencios dijo...

Los cambios, el mañana, la ventana abierta, el tiempo nos equilibra nos hace madurar casi a la fuerza y con prisas, ¿dónde dejamos a campanilla?

Ay!! Mis besos Chiquitina

Luna dijo...

Buenas madrugadas guapa!
Entiendo y a veces hago mias muchas de tus palabras, pero se que algun dia veremos el sol brilla aunque haya alguna nubecilla.
Vuelvo a la cama, despues de 2 horas desvelada.
Besos.
Rosa

José Aguilar dijo...

El destino es el camino. No nos angustiemos por el día de mañana porque sólo somos dueños del día de hoy.

Aunque seamos capaces de marchar ligeros de equipaje, el corazón atesora en su jardín todo lo que de felices fuimos, y conserva tatuadas en forma de cicatríz las desdichas que nos asolaron.

Mañana todo será diferente. Hoy ya lo es.

Besos desde mi orilla de mar en calma.

José Aguilar dijo...

El destino es el camino. No nos angustiemos por el día de mañana porque sólo somos dueños del día de hoy.

Aunque seamos capaces de marchar ligeros de equipaje, el corazón atesora en su jardín todo lo que de felices fuimos, y conserva tatuadas en forma de cicatríz las desdichas que nos asolaron.

Mañana todo será diferente. Hoy ya lo es.

Besos desde mi orilla de mar en calma.

cactus girl dijo...

Sinceramente, me dan miedo los cambios. Aunque luego me adapto bien a ellos(porque no queda otra, quizás).

Pero muchas veces desearías quedarte así, para siempre...no vaya a ser que se estropee la cosa.

Un beso en la frente

Aida dijo...

A mí no me gustan los cambios. Siempre intento retrasarlos al máximo y cuando llegan tardo en acostumbrarme, salvo que sean a mejor...
Pero lo cierto es que todo está en continuo movimiento. Lo único que podemos hacer es intentar desarrollar capacidad de adaptación.
Nosotros mismos cambiamos demasiado, día a día, aunque la mayoría de las veces ni siquiera nos enteremos...

Nebroa dijo...

Tower, me suele pasar, que cuando leo, escucho o intuyo que alguien cercano siente como tú dijiste hace poco, esa parte tuya viene a mí, corriendo, y abre las puertas de ese mismo sentimiento. Lo destapa, y lo escribo...
La humedad de murcia? madre mía...que sepas que el boca a boca no funciona eh!?

Nebroa dijo...

Silencios, y quién dijo que tuviese que ser así? esta madurez forzada?... Me gusta cambiar, ahora mismo, por ejemplo, estoy en plena trasformación, o eso quiero creer, pero y cuándo todo está bien y aun así los cambios siguen viniendo? Joder!
Muchos besos, en ese alma tierna

Nebroa dijo...

Luna, realmente piensas que un día, el sol brillará y no se esconderá de nuevo obligándonos a cambiar nuevamente? Yo creo que no

Nebroa dijo...

Jose, me gusta desde donde me escribes, desde esa orilla en calma. A pesar de los vuelos, de las montañas rusas, me prometes que hay un lugar en donde se puede permanecer en la calma?

Nebroa dijo...

Pinchos, eso mismo decía... cuando estás mal y todo cambia, gira y se mueve, se agradecen, pero cuando todo está bien, relajado (no lo sé, que yo nunca lo he sentido) también hay que cambiar? y para qué!?!?!? ayyyyyys

Nebroa dijo...

Sí, Aida, cambiamos, mucho. No somos quienes éramos, ni somos lo que seremos. Pero esos cambios que vienen sin daños colaterales, bienvenidos sean, lo dificil, como citas, es la aceptación, adaptación. Mi cambio, el de la situación, todo tiene que encajar, y a veces se hace muy cuesta arriba

Luna dijo...

Buenos dias.
El sol probablente no se quede todos los dias, pero si lo veremos mas que ahora, y eso es un logro.
Poco a poco habra mas dias de sol que de nubarrones negros.
Estoy convencida, si no para que aguantar tanto dia gris?
Se que algun dia llegara la recompensa, pero el tiempo de espera se nos hace largo... y lo celebremos con unas sidras, hace?
Besos
Rosa

José Aguilar dijo...

Escribir, sentir; vivir desde el corazón. Es ese el lugar donde debe reinar la calma y podremos mirar de frente a la vida y sus cambios.

Nebroa dijo...

Luna, ve metiendo la sidra al frigo anda...por cierto, caduca!?
Hoy estoy en un día gris, con las lentes más bien negativas, así que poco sol veo...

Gracias Jose, siempre busco esa parte de mí, en donde no hay tormentas, y la que no se mueve a pesar de la tempestad de ahí afuera, mua