miércoles, 1 de julio de 2009

Siguiendo con los oídos

Contestando a los comentarios de la entrada anterior...

"La verdad es que sé que parte de 'culpa' la tengo yo, que aun espero que alguien se de por aludido cuando necesito que me escuchen... supongo que sería mucho mejor decir: eh, me toca, escúchame.
Pero sabeis? incluso otras veces lo dije así y ni con esas... Sé que es injusto que porque me haya pasado eso, todas las veces vayan a ser iguales. Ni todas las personas clavadas.
Pero hay algo que me frena. Son demasiadas cosas, entre ellas:

*la sensación de: dios, y si este tiene un buen día y voy yo a jodérselo con mis llantos.
*Otra es la de la debilidad, aun quedan partes de mí que piensan que quizá si muestro tan abiertamente esa necesidad...aun les 'gustaré'? Cuándo podré afirmar que necesitar a alguien no me hace inferior?
*Luego sigue la de: tienes que ser fuerte Ana, el ego de ayer, y no llorar tanto...anda, tira p'alante y deja en paz a la gente...
*Sé que hay personas fuera, que no están en Murcia que podrían escucharme, pero no sé hacerlo sin dar nada a cambio. Es como que la etiqueta de 'escuchadora de problemas' (como me llamaron hace poco poniéndome un adjetivo que me definiese) no pudiera descolgarse de mi espalda...

En definitiva, no sé hacerlo. No sé aprovecharme de la entrega de los demás, me cuesta aceptar regalos, favores, me pasa a menudo... Y quizá la única que tiene la culpa de que esta mañana no haya habido oídos para mí, la tengo yo, como dice cactus, por no saber plantarme, con total libertad, a decir que necesito que me escuchen, sin juicios, sin consejos, sin nada, sólo unos oídos que quieren aliviar un poco el lastre que se acumula con los días...

7 comentarios:

Helena dijo...

Bueno niña, pues tendras que ponerte las pilas. Soy infinitamente mayor que tú y he sido como tú. Aún hoy, a veces soy tú. Pero por el camino he aprendido algo, hay que quererse, si no te quieres tú ¿quien te va a querer?...Acepta que hay gente que te aprecia, acepta cumplidos con una sonrisa, acepta que te escuchen y que te quieran...Eso es empezar a quererte y a considerar lo mucho que mereces, ¡y lo mereces! no lo dudes. Espero que te sirva aunque ahora no puedas creerme. A mi me costo seis meses de terapia en el psicologo empezar a aceptarlo. Un besazo

Silencios dijo...

HELENA eres una mujer sincera y sabia. Mejor imposible. Lo dices absolutamente todo. Niña porque no llevo sombrero sino me lo quitaría.

Nebroa lee con atención y entre lineas.

Besines niñas.

Espera a la primavera, B... dijo...

¿Quién crees que te va a dar el permiso de disfrutar?

Aceptar regalos y favores requiere altas dosis de saber disfrutar. A veces no sabemos qué hacer con lo que nos es dado, como si tuviéramos la responsabilidad de hacer algo con ello. Y no tenemos ninguna obligación. Si alguien nos da algo (lo que sea) nos lo da para que hagamos con ello lo que queramos.

¿Sabemos lo que queremos? ¿intuimos que el que nos da lo hace para que nosotros le paguemos con algo?
¿Dar o comerciar?

Hay sentimiemtos que nacen de posturas ante la vida. Si tiras del hilo de esos sentimientos descubrirás creencias absurdas.

Un beso, AnaB

Thunder dijo...

Una vez me dijeron que la acogida (yo lo trasladaría a la escucha) no tiene un significado tan sencillo. Hay una ilustración africana que lo muestra muy bien, pero aquí no te la puedo poner... A veces quien acoge a otra persona en su casa, en realidad está siendo acogido por quien viene a visitarle. ¿No te ha pasado nunca sentirte llena después de solucionar un problema a alguien, hacerle un favor, o simplemente poner tu hombro cuando lo necesitaba...? ¿No sentiste nunca que el regalo te lo hacían a ti cuando te sentabas a escuchar a alguien? Si es así, intenta trasladarlo a la persona que quieres que te escuche. Piensa que le puede pasar lo mismo contigo. Seguramente le estarás aportando más de lo que piensas, incluso puede que más de lo que signifique esa escucha para ti. Eso sí, escoge a la persona adecuada.
Ánimo y un beso

Nebroa dijo...

Helena. Gracias, por el consejo desde el corazón. Y por las palabras directas. Sin rodeos. Tengo que aprenderlo mejor. A veces creo que ya me sé esa lección, pero a la mínima me doy cuenta que no la sé de memoria, sólo trazos cuando alguien me la recuerda... Espero poder conseguirlo, porque, creo que tienes TODA LA RAZÓN del mundo. Un abrazo

Silencios, es grande esta mujer, sin duda, como tú. Creo que voy tan despacio aprendiendo que no me dará tiempo a todo lo que quiero en esta única vida...

Toni, yo y solo yo podré darme permiso. Abrirme los límites, derribar las barreras. Lo sé... Y sí, eso parece, que me siento con la obligación de hacer algo con los regalos, como mínimo devolverlos. Me pongo en el camino de saber, con el corazón, que igual que yo regalo, doy, entrego a los demás lo que tenga en las manos, también los demás lo harán conmigo, sin esperar nada a cambio.
Sé que si tiro de lo que siento, se abre un mundo inmenso en el que me veo envuelta con mucha frecuencia, quizá saque algo en claro de tanto como me paseo por allí

Thunder, me ha parecido tu comentario, tremendamente inspirador. Incluso se lo he comentado a A, ese chico al que ayer le insinué sutilmente que necesitaba que me escuchase. Y sí, me ha dado la razón, es decir, te la ha dado a ti. A veces, cuando sabes que los demás cuentan contigo, te sientes bien, agusto, util, adecuada en el momento perfecto para alguien. Intentaré mirarlo así, aunque indagando primero si la persona que tengo enfrente está en la misma sintonía. Gracias, de corazón.

Thunder dijo...

Me alegro de haber inspirado algo bueno, otra persona lo hizo antes conmigo en ese aspecto...
Y, la verdad, es algo que a mí todavía me cuesta poner en práctica. Yo también tiendo más a escuchar que a requerir atención cuando la necesito... Pero a base de practicar se va haciendo hábito.

Nebroa dijo...

Espero que esas prácticas se conciertan un día en rutina, que nos salga casi sin esforzarnos, naturalmente. Un abrazo