martes, 28 de julio de 2009

Por fuera

Qué dulce es la superficialidad cuando lo que hay en las profundidades
causa más dolor que bienestar.
Qué interesante que esta cualidad de mirar sólo por fuera no dure casi nada

10 comentarios:

Silencios dijo...

Completamente de acuerdo contigo. :-)

Besines corazón.

Amanda dijo...

Para mí es agridulce. Ni siquiera puedo olvidarme un instante de donde estoy, aunque actúe como si no.

silvo dijo...

Creo que si lo profundo no merece la pena lo superficial tampoco, a la larga, un beso

Para dijo...

Lo superficial es la sacarina, intenta ser dulce, parecerlo... Solo creo encontrar el caramelo cuanto entro hasta el final del pasillo, a veces muy corto,casi siempre eterno y sin salida

José Aguilar dijo...

Tantos años trabajando en publicidad me han enseñado que un buen envoltorio vende un mal producto la primera vez, pero no fideliza su consumo.

Lo que nos engancha es el contenido del envase. Si éste no nos complace, nunca más volveremos a él.

En las relaciones humanas, la cosa se complica un poco más. Interpretaciones aparentemente tan frívolas o superficiales como la que acabo de hacer, dan cobertura a una mayor carga de profundidad, que tal vez no siempre conviene exponer en toda su crudeza.

Nos maquillamos para ocultar las ojeras. Para que nos vean sin ellas y también para vernos nosotros mismos, de otro modo.

Muchas veces miro adentro y me asusta lo que veo.

Tordon dijo...

No se puede engañar a todo el mundo todo el tiempo.
Ni siquiera a uno mismo.

Bss

hormiguita ana dijo...

muy buena y verdadera frase, sí señora!!

pero eso sí: la superficialidad sólo es recomendable en dosis pequeñas y según con quién y por qué, claro!!!

Ulises V. dijo...

Que cierto es, que interesante tu posteo, me ha hecho reflexionar al respecto de porque las personas a veces tendemos a no enrollarnos justamente para no causarnos dolor, sin embargo quedarse en la superficie es mas desesperante :C
Me ha gustado tu blog, te sigo.
Saludos.

Sundance dijo...

Magistral, Nebroa.
Como coletilla yo añadiría que no pocos son los que no pueden parar de mirarse el ombligo...
qué vida ésta!

Nebroa dijo...

Gracias, por venir, por expresaros, por mostrar lo que pensais y por contármelo al oído :)