jueves, 2 de julio de 2009

Películas inventadas

Dice A que las tías somos raras. Que lo único que envidia de los gays es que se pueden enrollar con personas que no son raras, ni le dan tantas vueltas a las cosas, ni se inventan películas a medida.
C le envió un sms ayer, proponiendo quedar el viernes. Tardó en contestarle y me llamó para contarme que lo que sucedía, porque estaba segura, era que lo estaba agobiando, y que no se preocupe, que no le volverá a llamar...
Le dije, C, cálmate y deja la vida pasar, qué digo la vida, deja las horas pasar, quizá esté durmiendo, saltando a la comba, se ha dejado el movil, o sencillamente prefiere contestar más tarde. No, no, seguro que es porque no quiere quedar, se siente agobiado y ni me contesta, pues parecía majo, pero vale, ya está, otras veces lo he hecho yo, y he pasado de tíos que me enviaban mensajes y ni les he contestado. Así que ahora me toca a mí...
A le contestó, casi entrada la madrugada diciéndole que el viernes no podía, que mejor hoy o el sábado. Y dice que ella no le ha contestado...

La verdad es que es inquietante comprobar cómo podemos forjar una realidad inexistente sólo con lo que nos montemos en la mente. Sólo con pasar unas horas asegurándonos una verdad, resulta que luego, cualquier señal del exterior la llevamos, rapidamente, a donde queremos. A que encaje con nuestras pelis y guiones imaginados. Y claro, encajan. Porque si uno quiere, hasta con calzador encajan las historias. Reales e imaginadas. Y al final se monta un tremendo cuento en nuestra rutina palpable en el que nada es verdadero y todo es imaginado. A saber la de experiencias que podemos perdernos por asentar ideas, pensamientos y elucubraciones varias...
Otras veces hay intuición y todo resulta ser como nos contó esa voz que todos llevamos dentro. Pero no es de eso de lo que hablo... Hablo de las pelis dirigidas por el miedo

16 comentarios:

Vagamundos dijo...

Esto de la seducción es algo paradójico pues, normalmente, nos valemos de artificios para conseguir que nos amen sin mentiras.

Pero ah, hasta este curioso ritual antágonico del mamífero ve caer su fruto aún inmaduro cuando tememos perder espectativas.

Muerte en vida, la del cobarde. Perezoso espiritu el suyo, condenado a inventar el peligro que justifique su miedo.

hécuba dijo...

Sí que es curioso, ¿verdad? alguien levanta una mano y pensamos que la ha levantado por tal o por cual y nos montamos nuestra historia cuando simplemente igual estaba levantando la mano porque se quería estirar. Muchas veces nos inventamos señales, distorsionamos la realidad, vemos cosas que no existen tan solo por miedo, como tú dices.

Para dijo...

Es fascinante las historias que llegamos a creernos, y a veces son calmantes, como una pomada sobre un picotazo de mosquito, claro que unas calman y otras que aumentan el escozor...

silvo dijo...

Lo difícil es saber qué es real y que no lo es, también muchas veces necesitamos de nuestra imaginación para encajar las personas, pero son los actos lo que debemos juzgar así es más difícil, no imposible fallar, un beso Nebroa

Velda Rae dijo...

Eso sí que es realidad virtual. El día que alguien invente el botón de on/off de nuestros cerebros, se forra.

Helena dijo...

Soy aprendiz de todo y maestra en nada. Ya ves que despues de tantos años ¡no me entero!. Bueno cuando intento controlarlo todo es cuando no me entero, sin embargo cuando dejo que las cosas se vayan sucediendo, acomodando por si mismas y yo solo adaptandome a ellas, tomando lo mejor y sorteando los peligros es cuando la vida cobra sentido y se vuelve mas placentera. Esa mi querida niña era la respuesta a tu pregunta. Un beso gordo.
Interesante entrada la de esta noche.

rockdelgo dijo...

pienso que es inevitable el hecho de que a veces nos montemos películas, ya sea por miedo o por todo lo contrario. lo peligroso es vivir en una continua película.

- Inés y Yo - dijo...

Es cierto Nebroa...muy cierto, somos contorsionistas de la realidad, y hasta cierto punto un pellizco de fantasía no está mal, menos cuando nos empeñamos en hacer un sandwich de ceguera y paranoia y nos zampamos hasta nuestras propias mentiras.

¡Con lo indigestas que son!

:-O

Besotes

Nebroa dijo...

buenaorilla, es complicado esto de dejarnos querer, inventar no es bueno, me gusta la realidad, lo palpable, lo transparente. Quizá he perdido demasiado tiempo sin saber quién era realmente, y temerosa de perder lo que tenía, a quienes me querían. Inventamos personajes para ser amados y exigimos que el otro se muestre desnudo. Raros somos...
Quieres una cerveza?

Nebroa dijo...

Hécuba, por miedo, esas son las que invento yo a veces, pero y cuándo lo hacen por lo contrario? cuando imaginan, los demás, a mí no me pasa, que nos quieren, que nos desean, que nos están violando el corazón con la mirada y sólo es que les gusta tu camiseta?...!

Nebroa dijo...

Eso Para, lo que le decía a Hécuba, las hay de todo tipo, mentiras que nos ayudan, mentiras que nos maltratan. Y si todo es mentira, es decir, si todo lleva una parte inventada o creída por nosotros mismos que no es fiel a la realidad?...dios, qué desasoiego!

Nebroa dijo...

Sí, silvo, es muy dificil, porque lo que miras, aunque sean actos, son pasados por el filtro de nuestra mirada. Y quizá, por muy claro que esté algo, siempre lleva nuestro sello implícito al mirarlo. Esa es la 'mentira' que más me inquieta. Que toda situación ajena lleve el broche de nuestras experiencias a la hora de observarlo... Me entiendes?

Nebroa dijo...

Velda, entre el teletransportador que estoy fabricando y el botón de apagado que tengo en mente...conoces alguna página de patentes!?

Nebroa dijo...

Helena, no es que no sepa dejarme llevar, como haces tú, es que cuando lo he hecho, no me he sentido cómoda, ni viva. Me sentía marioneta en un teatro. Apagada. Quizá no lo hice bien... Me enseñarás? Y por otro lado, cuándo es el momento de dejarse llevar y cuándo el de tomar las riendas? debe haber de las dos cosas? una sola? una mezcla?...qué lío todo...

Nebroa dijo...

Hola delgo! me alegra verte de nuevo! Como dices, es inevitable, la realidad se desvirtua una vez que la miramos con unos ojos concretos. Y no siempre tiene que ser negativo, si ésto nos ayuda a avanzar, o a vivir simplemente.
Pero a veces, son como pegatinas! esas historias inventadas, y te adhieres a ellas y luego no sabes hacerlo de otra manera

Nebroa dijo...

Inés. Es lo peor, engañarnos a nosotros mismos, hasta tal punto que todo parezca verdad, que esa sera nuestra realidad. Creo que vivir así, tan alejado de lo que realmente ocurre es de las peores cosas que nos pueden pasar, al menos a mí. Tal vez por haber vivido durante un tiempo ahí, entre historias inventadas...