lunes, 27 de julio de 2009

No te quedarás viéndome así

Es la melancolía lo que queda de esta noche
La noche en la que mi vida se convirtió cuando abrí los ojos
Es oscura, tiene atisbos de amanecer, pero aquí nunca sale el sol para siempre.
Nadie entiende esta penumbra, y nadie se queda a traspasarla.
Sólo ofrezco esa cara que debió permanecer oculta,
sólo enseño las peores etiquetas para el vestido de mi piel
Quizá por eso nadie me empuje desde dentro,
demasiada oscuridad no es atrayente, no hay nada que ver.
Antes, cuando mostré el sol, el calor y la luz,
cuando inventaba o magnificaba virtudes
mi burbuja estaba llena. Llena de invisibles, pero llena.
Ahora no hay nada, o hay muy poco. Porque ya no soy imán.
Antes, cuando fingía ser otra, cuando inventé mi personaje,
mi cueva se llenaba, de superficialidad, pero se llenaba.
Ahora, que me he dado la vuelta, y es mi espalda la que se percibe,
el vacío de lo cercano es lo que abunda.
¿Es mejor una falsa sonrisa que unas lágrimas verdaderas?
Según para qué. Para mí no. Para ellos sí.

6 comentarios:

Jose dijo...

Saludos.

Si, como parece, usted se llama Ana y, además, es una santa... tenía razón mi señora (de vacaciones) y ayer fue su santo.

Felicidades, con retraso, desde Asturias y Canarias.

Besos.

Jose.

P.D.: No tiene mucho que ver con lo que has escrito, pero órdenes son órdenes.

rockdelgo dijo...

Bueno, yo creo que ante todo la honestidad con uno mismo, y al que no le guste que le vayan dando... a veces es mejor solo que mal acompañado, sin duda.

Para dijo...

definitivamente no, nunca,aunque de la teoria a la practica... pero No, nunca

Aida dijo...

Siempre es mejor lo verdadero, aunque no sea tan atractivo como puede llegar a ser lo falso. De lo contrario, no merece la pena. Somos lo que somos y a quien no le guste, que no mire...

Nebroa dijo...

Yo también lo pienso así. Que siempre, absolutamente siempre, es mejor la verdad, que lo fingido.
Pero es cierto que el eco que dejas no es abundante, pero quizá sí sea igual de verdadero que lo que se muestra. Y no al revés.

José, gracias, mua. Envíale a Rosa un abrazo gigante, con las mismas alas que el avión que la traerá de vuelta :)

Luna dijo...

Buenos dias.
Se siempre tu misma, pase lo que pase, y le pese a quien le pese.
A quien solo le interesa sonrisas, y buena cara aunque estes destrozada, y no sepa ver en tus ojos la tristeza o la preocupacion... no merece la pena que este cerca...
Mas vale pocos y buenos, que muchos que no sirven para nada.
Para ir de copas, y risas, vale cualquiera, a la hora de la verdad desaparecen como si tuviera uno la peste, se de lo que hablo, y creo que me entiendes lo que quiero decirte.
Muchos besos
Rosa
Pd: Abrazo recibido. Es que desde alli imposible escibir en otros blogs.