lunes, 20 de julio de 2009

Maneras de ganarse la vida

Cada vez me pregunto con más frecuencia qué hago trabajando en la empresa actual
Cada vez le doy más vueltas a cuántas cosas podría haber sido si no fuese delineante, y a que quizá no ha terminado aun el abanico de ramas laborales en las que podría realizarme como profesional...
Cuando miro mi trabajo, desde la distancia, casi 8 horas diarias pegada a un ordenador no logro escuchar muchos datos a favor, primero están los síntomas físicos en contra: me duele la espalda, la semana pasada me diagnositcaron dos hernias discales, que la verdad, da igual cómo se llame eso que me duele, ya me dolía muchísimo, me han operado de las dos manos por dibujar tanto y darle al ratoncillo constantemente, me duele la cabeza por vista cansada casi a diario...
Y si nos vamos a los otros síntomas, señales o destellos más profundos, tenemos mi movilidad, no me gusta estar quieta ni con el culo en el mismo sitio durante mucho tiempo, el trato con la gente, de la que aprendo, y a la que me encanta escuchar, y las numerosas experiencias que me gustaría que acudieran a mis días...
Aun así, me veo día tras día, sin poder casi parar, mirando horas y horas las líneas que hay detrás del monitor y que dan forma a las viviendas que clientes ajenos con los que nunca soy yo la que habla, han elegido para vivir.
Me gusta la creatividad que puede desarrollarse dentro de un estudio de arquitectura, pero logicamente la delineante es la que, en menos ocasiones, tiene rienda suelta para idear. Y eso que no puedo quejarme, en casi todos sitios han visto en mí cierto potencial creativo y en casi todos los trabajos me han dejado un poco a mi aire. Aun así, estoy bastante limitada por no haber seguido estudiando y haberme quedado en la parte más cutre de la rama de la arquitectura...
Entonces? Ana? qué haces? dejar pasar los días, en esto también, esperando que las estrellas caigan del cielo en forma de hada madrina y un nuevo puesto de trabajo se te presente al salir de casa? El problema es que no sé por dónde empezar a tocar puertas... A veces imagino cosas tan irreales que me averguenzo de imaginar trabajos así para mí.
No es la primera vez que hablo del trabajo, ni que le doy vueltas a lo de cambiar. Mi loquera me decía, hace poco, que quizá responde a mi necesidad imperiosa de hacer algo especial con mi vida. El hecho de no querer tener una vida 'normal', dice que podía ser la razón por la que cada cierto tiempo atravieso épocas inconformistas con lo que me subvenciona los gastos...
Y si pudiera encontrar un trabajo que tuviera algo que ver con las actividades que me gustan? Pero claro, repaso lo que me apasiona, y...poco o nada puede sacarse de ahí...me gusta la música, me gusta jugar con los niños, enseñarles algo más que matemáticas, aunque también a colorear, leer, las formas, los números... También me gustan los conciertos, y me encanta escribir, me gusta profundizar en mí, y todo lo que tenga que ver con lo invisible a la vista, me gusta escuchar a los demás, ayudarles... Pero siempre acabo sabiendo que todas estas cosas que me llenan pueden ser maneras de pasar el tiempo de ocio, pero no una manera efectiva en cuanto a salario, de poder ganarme esta vida que quiere vencerme...
Y sigo cavilando, o rebozando mi mente como las croquetas entre ideas sin fin. A veces me aburro de escuchar a mi mente pensante...

10 comentarios:

Daeddalus dijo...

Creo que todos sin excepción estamos llenos de vocaciones frustradas, si yo te contara las mías. En todo caso, por qué habrías de avergonzarte de tus proyectos e ilusiones. Eso es ridículo, son tus sueños, y a veces, aunque no lleguen a hacerse realidad, si se debe intentar luchar por ellos.

Supongo que tenemos demasiado metido en la cabeza eso de la estabilidad laboral, el poder permitirse llegar a fin de mes y todos esos convencionalismos, pero mucha gente los tira al cubo de la basura. Yo misma a veces me lo he planteado, pedirme una excedencia, buscarme la vida el cualquier parte bien lejos. Pero me puede la cobardía, y en cambio tú, ya te lo he dicho en otras ocasiones, eres mucho más valiente.

cactus girl dijo...

La rutina abrasadora del trabajo es completamente normal y que a todos nos atenaza de vez en cuando.
Muchas veces nos paramos a pensar y nos vemos en un pasar los días que como te pongas a analizarlo te mueres del assssssco..

De todas maneras, como en una entrada que hiciste hace poco, poca gente trabaja en lo que le gusta.

Un beso mona

Para dijo...

Una entrada rapida y alegre... me ha encantado volver y ver el cambio de nombre en el Blog en serio me ha hecho sonreir por ti, por mi y como deciamos en el cole por todos mis compañeros. Como en general las vueltas me cuestan una infinidad y esta algo mas de lo habitual esta entrada se queda en esta nueva orilla ;)

Fiebre dijo...

¿Manerasde ganarse la vida?
Yo vestía uniforme, cacheaba camellas, y era más feliz que el tato cuando las metía en el trullo y me iba a la discoteca.Sin pensar en más ná
Desde hace 10 años que miento constantemente (Estadística), bien porque me obligan, las menos,o porque tergiversan mis resultados de informes, he canalizado esos cabreos en mi vida PERSONAL hacia ¡no permitir ni una mentira!.

Por lo demás, cuando sueño, me veo como actriz de teatro, una Oprah Winphrie (o como se escriba), el equivalente a Phil Collins en tía, (y pegar palillazos en un tambor por un tubo) pero no deja de ser un ejercicio sano de "desconexión" y no más.
El tabajo es una obligación llevadera... a no ser que sea innsufrible su ambiente, no creo que en tu caso sea el detonante de tu malestar.

Helena dijo...

Mira yo solo te digo una cosa: lo que tengas que ser, mas tarde o mas temprano seras...la vida te va llevando al verdadero camino por mucho que tu te separes.No tengas miedo y cuando surja la oportunidad dejate ir.
Solo tienes que dejar aflorar eso que tu aun no sabes lo que es.
Besitos guapetona.

jaytowerr dijo...

No se si fue en este blog o en el de Hecuba que salíaa el tema de los trabajos.Para mi ya es tarde,nunca seré lo que me gustaría,pero tu estás a tiempo.Joder AnaB.,si eres superjoven,puedes hacer lo que tu quieras.Y si algo que te gusta se convierte en tu trabajo,joder,¿no es lo que queremos todos?

Besos guapa.Creo que te voy a escribir un mail

Jose dijo...

Saludos.

He salido de trabajar hace una hora. Un trabajo que me permite tener una hipoteca (donde generosamente el banco me deja vivir), darle de comer al heredero, hacerle algunos regalos a la jefa y permitirme algún capricho (poquitos).

Cuando acabe el turno de noche, desde las 10 hasta las 6, descansaré tres días y llegará el turno de tarde, desde las 2 a las 10. Luego descansaré otros tres días y entraré en el de mañana, desde las 6 hasta las 2. Cuatro días de descanso me llevan otra vez al turno de noche. Y así sucesivamente.

Cada vez que quiero quedar con algún amigo tengo que mirar el calendario de turnos y aplazar la cita hasta que pueda. Duermo unas veces regular, otras muy mal y algún día bien. No puedo dedicarle a mi familia todo el tiempo que quiero, y eso el peque lo nota mucho.

Y paro ya de escribir, que esto me daba para una entrada en mi blog.

Resumo: ¿para qué me voy a quejar? Si algún día encuentro algo mejor, me lo compro. Si algún día me quedo sin este trabajo, ya me pensaré seriamente emigrar a Australia. ¡Recórcholis! No hay nada como estar satisfecho con lo que uno tiene. Ahora me falta saber quién tiene lo mío, lo que me satisface a mí. Como lo pille...

Jose.

Concha Barbero de Dompablo dijo...

Yo le veo claro. Escribe un libro. Puedes. Tienes mucho que decir, y sabes cómo. Áquí tienes material suficiente.

La profesión oscura, por otra parte, te deja la tranquilidad suficiente para que el arte de escribir no se convierta en estrés.

Besos

Aida dijo...

Esto que cuentas le pasa a muchísima gente. Casi podría decirse que a la mayoría. ¿A cuántas personas les apasiona su trabajo? A mí me suena hasta contradictorio...
Yo siempre estuve convencida de que lo mejor es buscarse un trabajo que te ocupe el menor número de horas posibles, para poder dar rienda suelta a todas las actividades que te gustan en tu tiempo libre...
En fin, paciencia!

Nebroa dijo...

Concha, gracias. Por ese deseo. Me encantaría, qué duda cabe. Me gustaría muchísimo. Pero acaso no tiene que tener, un libro, una idea fija, continua, constante? yo soy un mar de dudas, de mil ideas, diferentes, de extremos... Muchas veces pienso que todo lo que hay aquí escrito, a quién le interesaría?... otras pienso que no hay punto de unión entre las entradas, todas ellas cabrían en un mismo libro?...no sé, creo que debería hablar contigo sobre esto, no te escaparás! :D