lunes, 6 de julio de 2009

El mismo pero muy distinto

Estaba allí, apoyado en la barra, como antes, cuando quedábamos en ese sitio y me esperaba llegar. Hoy, después de más de un mes sin saber de él, sigue teniendo los mismos ojos, la misma medio sonrisa, la misma pose de circunstancias y la misma mujer con la que se casó. Por eso hoy no me esperaba a mí.
Quizá ya haya otra que ha confundido sus ojos con mares profundos y quiera invitarlo a café... Da igual porque yo ya le dije adiós

2 comentarios:

Fiebre dijo...

Hummmm.
Bien hecho Ana.
Las poses para las pasarelas. ¡A chorrarla!

Lo malo es cuando te siguen esperando a TI. Esa media sonrisa es para TI, esos ojos profundos también, y tienes que decirle adiós porque el destino es una jodienda y llegaste tarde, pero sabes que "ese momento" sí que podía ser el tuyo durante mucho tiempo...

Pero mejor no tentar a la suerte ¿verdad?.

Nebroa dijo...

Desdeluego que no seré yo la que tiente, hoy en día a la suerte de esa manera. Para nada. Demasiados quebraderos de pinza como para liarme en algo así...nada, cada uno que aguante su vela, y si no quieren aguantarla, perfecto, a otra vela, pero no con todas a la vez! que así ni barco ni oleaje ni ná de ná!
Aleeee, a chorrarla!! jaja