viernes, 17 de julio de 2009

Dormir

El sueño,
ese que cuando se acerca se enamora de tu cuerpo,
lo estimula de tal forma que hace que ya no te pertenezca a ti, sino a él.
El sueño,
que tras apartarlo de tu vida unas horas de más,
llega con más fortaleza que cuando se marchó
a colarse entre tus ojos hasta cerrarlos por completo.
El que se adueña del corazón,
de las alas y de las ganas de moverte,
y te empuja por la espalda hasta alinear el objeto de su deseo,
tu cuerpo, a la posición horizontal.
El sueño,
la siesta,
el descanso,
el cansancio,
todo lo que concierne al abatimiento de la parte física...
todos ellos han estado hoy acompañándome,
hasta volcarme sobre las sábanas esta tarde.
El sueño,
que sigue aquí, pero más calmado,
también es el encargado de hacerme olvidar
las mejores cualidades que habitan en mí.
Viene, te visita, entra poco a poco,
hasta hacer tanto ruido que nada importa más que él.
Y obediente, lo escuchas, lo sigues y te vence por fin.
El sueño...

Pd. Traducción: hoy me moría de sueño, la siesta de 2 horas aun no lo ha vencido, pero he pactado una tregua con él, y mantengo los ojos abiertos. A ver cuánto dura. Os echo de menos, y si esta noche no vuelve muy pronto a molestarme, os visitaré con el alma abierta para enriquecer este corazón que me posee de madrugada.

4 comentarios:

Luna dijo...

Buenas noches!
A descansar, yo me voy ahora mismo tengo sueño y estoy cansada...
Por fin me compre el vestido largo, encontre uno precioso para mi altura, jajajaajaja.
Besos y hasta mañana
Rosa

jaytowerr dijo...

Descansa,descansa todo lo que yo no puedo.

Besos de buenas noches

Fiebre dijo...

Duerme, niña...
duerme...

Nebroa dijo...

Luna!!! has estrenado ya el vestido!?!? pon foto en el blog! jaja

Tower, Fiebre, he hecho fiesta de sueño esta tarde, con una siesta de 3 horas y media, bien, no!?