miércoles, 17 de junio de 2009

Oscilando


Volé buscando lo especial. Lo anormal, lo extraño. Lo raro y peculiar.
Quise ser distinta, alejada del resto, vivir fuera de la manada. Tocar el cielo, o que al menos lo pareciese.
Lo conseguí, en los ojos de los demás fui la que quise.
Y me caí.
Besé el suelo que me sostenía, me enterré bajo la lava ardiente. Me quemé enterita, dejando sólo aquellas cenizas que volaban al mínimo suspiro.
Creí recuperar mis alas, me las puse y volé. Más alta, más bella, más esbelta, pero aun con las heridas abiertas
Sin que mi cuerpo hubiese recuperado su forma, volé de un lugar a otro. Paseé durante muchos días sentada en el péndulo de las emociones.
Ahora arriba, ahora abajo, ahora en ninguna parte.
Y me caí.
Me cansé tanto que pare de andar. Apoyé mis mejillas en almohadas de piedra. Y lloré. Dejé caer tanta lluvia que se formó un charco, luego un lago, luego un oceano... Y me perdí a orillas del dolor
Busqué, averigué, rompí todas las ramas entrelazadas sobre mi alma. Y encontré piedras preciosas, sucias, malolientes, recubiertas de tanto dolor que no tenían color
Y me las quedé. Son mías, y las cuido, las limpio, las protejo, y las pongo al sol.
Ahora intento no parar de volar.
Quizá soy especial, rara, peculiar, anormal o rara. Pero no como al principio de esta historia que escribo...

4 comentarios:

Helena dijo...

Que bonito lo has descrito...Es un viaje que conozco muy bien. No pares de volar niña, pero protejete bien. Un beso.

Silencios dijo...

Ten cuidado Nebroa, algunos vuelos son peligrosos además de fantásticos….
Besinies

Fiebre dijo...

No sé, quizá lo mejor es volar pero no muy alto, controlando el suelo, por si te pifostias no hacerte mucho daño, sacudirte el polvo, si acaso ponerte una tiritilla.. y p´a arriba otra vez.
Melocotoncitoenalmíbar. (Esto último es porque veo a la iquierda los regalos que te dejado hasta ahora ´japuta´y ´cabrona´)
:P

Nebroa dijo...

Helena, qué cercanas me suenan esas palabras. Protegerse. Tantas veces he quedado al descubierto...
Me alivia, que me entiendas, de verdad. Un abrazo

Y tanto que lo sé Silencios, y tanto. Todo ese vuelo que describía en la entrada ha sido, en su mayor parte, inconscientemente. Sólo ahora puedo verlo así, no cuando sucedía. Y me hice muchísimo daño...Mucho.

Fiebre, creo que, como dices, es bueno no volar demasiado. Mantener siempre en la mirada la tierra que pisamos. Yo no lo hice, durante mucho tiempo, por eso fui tan vulnerable al dolor... Creo que ya nada es igual, pero forma parte de mí, de mi pasado, de mi vida, y no se esfuma así como así...
Respecto al melocotón en almibar jajaj...no me gustan!!!Prefiero cabrona! Mua