domingo, 7 de junio de 2009

La luna de hoy



Es la misma de siempre, lo sé, pero hoy se muestra esbelta, y tan blanca que me recuerda a mi piel. La miraba cuando volvía a casa, desde el coche, parada en el semáforo...pensando en cómo me parezco a ella...a veces... Miro, observo, me planto ahí mismo, pienso, sueño...e inmovil, me quedo mirando la vida pasar...

La veía triste, siempre en el mismo lugar...viendo cómo los demás giran, se mueven y viven...

Y también la veía relajada, sabiendo que todo está cumplido, que todo está bien y que no hay prisa por llegar a ningún sitio...

La sentía sorprendida, con ese agujero que siempre le veo yo y que nadie más me ha dicho que lo ve. Ese oscuro círculo que parece su boca, en forma de 'O', como asombrada al ver lo que los hombres, aquí abajo, encima de la tierra, somos capaces de hacernos a nosotros mismos...

Y alegre, feliz de ser quién es, conocedora de cómo ha sido capaz, con su simple presencia, de encantar a todos los ojos que la miran...

En fin, ella...sola, ahí, en ese cielo al que siempre quiero llegar yo con mis alas de papel...


10 comentarios:

Silencios dijo...

A mi siempre me ha gustado la sonrisa picara de la luna, como si de una invitación se tratara para llevar a cabo miles de travesuras….
Nebroa gracias por volar con tus alas de papel hasta mis silencios…
Un placer conocer el tuyo …

Nebroa dijo...

Y yo que no le he visto nunca la sonrisa!! Gracias a ti por venir! Volveré a verte!

silvo dijo...

Con tus alas de papel creo que si has llegado a la luna y has visto todo lo bello que cuentas de ella y sí enamora con su tranquilidad, un abrazo Nebroa

Espera a la primavera, B... dijo...

A veces me subo a la luna (es fácil, basta con subir a una montaña por la que hayas observado que roza y saltar cuando la luna pase) y me siento en una roca con los pies colgando, con una bolsa de pipas y un libro. Al poco de llegar se sientan a mi lado tímidos selenitas. Ponen la mano y dicen "echa" pidiéndome pipas, que se comen con la cáscara y todo. Me llaman "oni" porque es bien sabido que a los habitantes de la luna les molesta los sonidos palatales. Luego, cuando se nos acaban las pipas les leo un rato hasta que se quedan dormidos. Les divierte Fante, tanto que no se duermen. Si quiero que se duerman les leo a Borges, Benedetti, Ángel González, a los selenitas les encanta la poesía, no porque entiendan del todo qué significan sino porque el ritmo les relaja.
Hace días que miro hacia tu ventana, algunos selenitas se ríen de mí pero como les amenazo con no leerles si siguen riéndose, se callan.
Luego, con el alba, regreso a casa. Mis vecinos hablan bajito entre ellos cuando paso, ojeroso y aturdido por las mañanas, camino del trabajo, arrastrando los pies, dejando a mi paso un extraño polvo grisáceo que luego, por la noche, dicen que brilla.
Un beso

"oni"

cactus girl dijo...

A mí, que no me gusta mucho dormir, de hecho lo hago porque al final me termino aburriendo..., la luna me tranquiliza, igual que la lluvia.


Odio cuando la busco y no la veo..o no me llega su luz...Yo me entiendo..

Besos variados

Nebroa dijo...

silvo, gracias por verme volar! Puedes tener razón, si veo todo eso en ella quizá es que sí me he acercado lo suficiente! Siempre te enamora lo relajado y tranquilo?

El sendero que pisas cuando vuelves de las rocas de la luna suele brillar siempre cerca de donde yo estoy... Quizá caminas mucho, o tan rápido que levantas el polvo que tú mismo desprendes...lo sabías?

Cacttus, yo no he sido habitualmente seguidora de la luna. Antes, en el pasado, no la veía, ella estaba pero yo miraba hacia otro lado. Hasta que llegaron tiempos en los que es ella la que me busca para que la mire

silvo dijo...

Si me enamora la tranquilidad, dado que yo soy todo lo contrario, un beso
Nebroa

Nebroa dijo...

Bienvenido al club del movimiento!

febade dijo...

Hola Nebroa.

A veces esbelta, otras veces oculta y triste se siente avergonzada...

Sientes como la luna.


Un saludo

Nebroa dijo...

febade...esa frase, 'siente como la luna', me ha encantado. Seguramente es de lo más bonito que han oído mis sentidos. Gracias.