lunes, 1 de junio de 2009

Igual al resto

Hay mucha gente igual que tú, no eres único, ni nada parecido. Eres uno más. Tal vez estás dentro de un saquito de gente minimamente especial, pero poco más. Y evidentemente no estás solo en esto. Como tú, hay miles de almas más, perdidas, o aventureras, o rotas, o con clase. Como quieras llamarte, como quieras juzgarte o como quieras definirte. Eres un individuo más. Dos agujeritos en la nariz, dos orejas, un montón de poros y mil sentimientos por dentro. Un millón de pensamientos al día, otros tantos por la noche. Vamos, algo normal. Lejos queda tu idea de que somos únicos, especiales, íntimos e intransferibles. Formas parte de algo más grande que quizá sí sea único, aunque tampoco. Seguro que hay otros mundos similares.
Pero en fin, esto no es malo, te puedes sentir aliviado, eres un trocito más de esta manada de carne en movimiento, por lo que tus pasos no serán observados, ni medidos ni nada por el estilo. Es gratificante saber que no somos nadie. Que nada tiene tanta importancia como quieres darle. Uno más. Con tu vida, tu trabajo, tu familia, hijos, novia, amante, amigos, lo que sea. Todo lo que tengas lo tienen también los demás. Tu muerte. Igual a la del resto. Nada es original...

Así que, si lo miras así, tampoco será tan importante ese problema al que le das tantas vueltas, no? Pues ya sabes, a dormir y a otra cosa mariposa.
Ves? mariposas también hay muchas...

2 comentarios:

Bruni, Carla, ¡¡of course!! dijo...

Todos somos iguales, pero unos más que otros.
Ale, a pensar qué coño he dicho.

MUUUAAAAKKK!!!!!

Sara dijo...

Si tiene solución, por q te preocupas?
Si no tiene solución, por q te preocupas?
Proverbio chino (creo)