jueves, 14 de mayo de 2009

El miedo

El miedo, con sus vertientes, sus significados, su abanico de posibilidades...El miedo, que hoy me visita en tono sonriente, y ya no me asusta.
El miedo, que se estrella en mi frente para decirme que otras veces me equivoqué al juzgarlo pensando que su presencia siempre sería nefasta para mis días...
Hoy viene a defenderse diciéndome que otras veces me visitó sólo para ayudarme. Quiso mostrarse ante mí, de buena fe, concediéndome la libertad de utilizarlo.
Quiso ser una herramienta protectora... Un chaleco antibalas para mi corazón. Quiso posarse en mis hombros como barrera, como límite, muro o pared, para frenar, si es que había alguna manera, mis galopadas de adolescente de 30
El miedo viene a susurrarme que no es un enemigo, que sentirlo me hace humana, adulta, y consciente de las consecuencias. El miedo, al que siempre critiqué porque paralizaba movimientos, hoy viene a preguntarme de dónde saqué que no fuera cierto lo de que, a veces, estar parado, es mejor que estar en continuo movimiento...
Hoy, que lo siento por primera vez sin tener detrás al juez instructor, también percibo en la primera página, que aquellos otros sentimientos a los que odié, con el tiempo, se han convertido en casi mis inseparables...
La soledad, impensable hoy poder vivir sin ella. La paciencia, pegada a mi sombra y queriendo poco a poco pegarse a mi espalda. La prudencia, que se mete en mis bolsillos cada mañana...
Y así, me voy dando cuenta de cómo giro, de cómo avanzo, de cómo evoluciono y mejoro, precisamente por los caminos que nunca creía que me llevarían a buen puerto...

6 comentarios:

silvo dijo...

Es que has aprendido a convivir contigo misma, a dominar y reconducir lo que no querías y por tanto, tampoco te dejaba desarrollar lo que si querías, muy buena reflexión Nebroa, saludos y buenas noches

rockdelgo dijo...

Se hace camino al andar...
A veces pienso que hay sentimientos que odiamos porque la sociedad nos presiona demasiado y nos reconduce a ese odio, pero que en realidad es una decisión puramente personal el elegir con qué nos sentimos a gusto y viceversa, aunque suponga ir contracorriente. Enhorabuena!

cactus girl dijo...

Es impresionante, adictivo y tremendamente terapéutico(para mí al menos) lo que estás aprendiendo de tí misma y de tus reacciones respecto a los sentimientos.

Se aprende mucho contigo bella flor

Nebroa dijo...

Silvo, suena demasiado bien lo de que 'he aprendido', estoy en la primera evaluación de la asignatura, creo, o más bien en los previos al curso. Aun me siento ignorante en tantas cosas que creo que no me dará tiempo a llegar al final de curso aprobando ;) Gracias

Delgo, me ha llegado ese 'enhorabuena', porque en realidad yo también me la he dado estas últimas noches. A pesar de no estar en un buen momento (aunque mi rutina sea ya esta), creo que he avanzado algo. Un pasito diminuto, pero algo es algo, mejor que estar estancada en las conjeturas interminables. Y con los sentimientos y pensamientos, la sociedad hace, o intenta hacer, lo mismo que con casi todo. Guiarnos como borregos. Espero poder escaparme, aunque sólo sea de vez en cuando, de la manada!

Cactus, jo...mi alma se ha estremecido un poco al leerte. Nunca pienso que lo vivido y experimentado por mí le pueda servir a alguien. A pesar de vivir en la continua idea de querer echar una mano a los demás en cuanto me la pidan. Así que he sonreído por dentro. Gracias, de corazón... Y ahora, vámonos de vinos anda, que pago yo!! Mua!

velardez dijo...

sabia reflexion, el miedo nos atenaza y evita carcajeandose cuando consigue acobardarnos y evitar que evolucionemos. me gustan tus puntos de vista. besos.

Nebroa dijo...

Claro velardez, no me gusta ese miedo que se ríe de mí porque me venció y no me dejó hacer cosas. Me gusta el tipo de miedo que me sirve de protección, el que conoce mi pasado, las consecuencias de mis actos y protege mis pasos alocados hacia las mismas experiencias. Con ese me quedo.
Y gracias!