sábado, 30 de mayo de 2009

Ana y Belén

Mientras una me cuenta que todo saldrá bien alguna vez, la otra siempre sonríe con cierta maldad intentando ridiculizarme, gritando que nunca lo conseguiré.
Al final opté por ponerles nombre y no saber muy bien detrás de quién estoy. A veces parezco una espectadora que las ve polemizar, discutir, conversar, pero sin declinarme a ninguna de las dos partes.
Lo que decía, les llamo Ana y Belén. Pero no estoy muy segura de saber quién es cada una. Si Ana es la que mantiene esperanza o si por el contrario es la que siempre se agota al abrir los ojos. Y no sé si Belén es la que juzga con demasiada autoridad mis actos o si por el contrario es la que me apoya pase lo que pase.
Da igual quién es cada una, la realidad es que siempre están ahí, charlando entre ellas, a veces se enfadan, y me dejan perdida. Otras veces llegan a un acuerdo y me siento bien...
En ocasiones vence la adulta, la que quiere gobernarlo todo, la que se siente segura, la que no permite un error, la que conoce sus límites, la que está convencida que nada nuevo o bueno sucederá, a pesar de ser tan valiente...
Y en el resto de instantes es la niñez la que gana la guerra, la que quiere comerse el mundo, y trotar, saltar y bailar, la que, dulce como los bollitos de miel, me dice que ánimo, que respiraré aire fresco, y que siempre mantendrá mis alas en buen estado

Yo, que las quiero a las dos por igual, nunca sé dónde situarme ni con quién quedarme. En otros tiempos me quedé con Ana, en el pasado me quedé con Belén, iba alternando a ambas, hasta que he comprendido, o aceptado, o me he resignado, a convivir con las dos. Hay días muy malos, días medianamente buenos, días felices, días oscuros dependiendo de a quién le haya dejado gritar más alto...
Así era hasta hace un tiempo, días, o semanas o yo qué sé, lo malo es que me he parado a pensar y creo que ultimamente sólo manda Ana, o Belén, qué más da el nombre, pero gana la que me dice, ríndete ya y deja de soñar, que aquí no hay nada para ti. Vive con lo puesto, con lo alcanzado, pero no esperes más, porque nada vendrá. Ilusíonate si quieres, pero sólo conseguirás que la caída sea mayor y tu dolor se acrecentará...
No sé, sin darme cuenta ha empezado ella misma a escribir y yo sólo estoy observándola...

1 comentario:

cactus girl dijo...

Pues hazle caso a la tercera en discordia(Cactus Girl), la que te dice, desde la perspectiva, que ninguna de las dos llevan razón...

Hay que asomarse al balcón y verlo todo desde arriba. Y ver que estás tú sola para decidir, para tirar al cubo de la basura lo que o quien no te sirve y para llenar una caja nueva de lo que te ya no te hace daño...

(Y yo que me meto en tus jardines...sorry my lady)...