viernes, 3 de abril de 2009

Siete mil millones de cosas...y yo

Día oscuro, con demasiadas cosas en la cabeza, sin ordenar y amontonadas.
Siento que no llevo buen ritmo, que voy a trompicones, de un lado a otro y sin rumbo fijo.
No me siento cómoda, me altero, me muevo demasiado y no soy del todo yo.
En mi agenda sigue habiendo hueco para dentistas, ginecólogos, traumatólogos, mi loquera y mi loquero... Hay trozos ocupados por la búsqueda de dinero en planes de ahorro, en bancos, y por supuesto mucho trabajo y de ese que es para ayer.
Hay visitas, muchas llamadas sin atender, amigos enfadados porque no cojo el teléfono y muchas prisas.
Estoy cansada fisicamente, agotada, y con dolor de espalda, del que empieza en la nuca y baja hasta la muñeca.
Mi jefe me manda al paro, tres meses, para luego 'rescatarme'. Me sigue pagando, tengo dudas, pero no hay más opciones...
Mi cabeza está llena de cosas, de ideas, de planes, dólares, seguros, transporte, subvenciones, aviones y visado para entrar en las américas...

Y en el fondo de todo eso, detrás de todas esa maraña de ideas, de peldaños, de muros, de aglomeraciones, estoy yo. La que era. La que quiere ser. La que no se encuentra. La que no cesa de buscarse. La que se pregunta por qué. La que quiere saber qué la llevo hasta dónde está...
Quiero escapar de todo esto. Necesito mi tranquilidad, la soledad, la relajación, la reflexión...sin todo eso no soy yo

8 comentarios:

E dijo...

En aquel tiempo eran muchos los que se retiraban a la soledad de los montes a meditar. Y eran muchos los que en el silencio de los volcanes nevados y de los pequeños valles ocultos, se buscaban a sí mismos.

Pero Quetzacóatl les decía: Aquellos que buscan el Silencio en la calma nunca lo encontrarán desnudo. Para desnudarlo hay que buscarlo entre el bullicio.

Díganme: ¿De qué sirve a un corazón tener calma en medio de la soledad?, ¿A poco no es como la calma que tiene un lago estancado en un valle?

Más, ¡Qué grande es un corazón cuando en medio de las dificultades y los problemas conserva la calma y se viste con el silencio! Es como el torrente que resbala sereno por la ladera de la montaña.

Algunos van a lugares donde lo más que les molesta es el canto de un pajarillo, o el sonido que arranca el viento a las hojas de los árboles. Y piensan: Estoy tranquilo y sereno en este lugar, ya he alcanzado la calma y el silencio es amigo de mi corazón.

Pero cuando vienen al bullicio, sus pulsos se agitan y sus corazones se alteran, y sus pensamientos chocan con violencia en sus frentes, y yo les preguntaría: ¿Dónde guardaron la calma?, ¿Qué morada le prepararon en sus pechos que tan pronto se les fue?

Sepan que aquel que busca el Silencio interior debe encontrarlo en medio de los ruidos y de las voces y de los gritos, y tomándolo debe sentarlo en su corazón, y al escucharlo ya no oirá hacia afuera sino hacia dentro.

Y en verdad les digo, que ni cien tormentas, ni la explosión de mil volcanes podrían ya nunca separarlo de él.

Para buscar pues, la calma Interior, no vayan donde todo es calma sino donde no hay paz, y sean ustedes la paz. De esta forma la encontrarán al darla, y la tendrán en la medida en que vean que otros necesitan de ustedes para calmarse.

(Job354.http://job354.lacoctelera.net)

Nebroa dijo...

Gracias E, perfecto texto para, como sabes que me gusta, reflexionar en la cama.
Un abrazo enorme
Mañana dámelo en persona anda...

E dijo...

Mañana seguirás sin tener tiempo! Saldrás de trabajar con el ansia de ver a tus sobrinas que te estarán esperando, querrán ver tu nueva casa y comerte a besos. Mi abrazo lo tienes siempre y si mañana hay un hueco, aunque sea pequeño, te lo daré.
Descansa.

Aida dijo...

Tómate tu tiempo y relájate (si puedes). Es necesario para coger nuevas fuerzas.
Un beso

Rocío dijo...

Hola aqui una compañera nueva. Rocío.

Bueno no es grave creo eh, no hace falta retirarse a montes ni casas rurales.

La paz o la intranquilidad la llevamos dentro a donde vayamos.

El estres, la tensión, la angustia, la ansiedad, el dinero, los pagos, la situación, puñetera crisis, los coches, los gritos, el telefono, todo nos abruma y lo malo es que muchas cosas no tienen remedio.

Alto alto, para desenchufa todo, apaga. Ponte en postura cómoda y mirate dentro, yo se que tienes muchas cosas que merecen la pena y lo peor es que como no las sabes buscar tampoco las muestras a quien te rodea, y como no las muestras la gente no las conoce.

Total autoestima baja, estres y hastio.

Tiene solución, para mirate, quierete que mereces la pena. No se te olvide, soy pesada y volveré.

Por cierto si te aburres tengo muchos blogs jeje.

Con mi atención y admiración hacia ti.

Rocío

Nebroa dijo...

Hola Rocío, bienvenida a este rincón!
Gracias por tis palabras, a decir verdad algunas son ciertas y otras no tanto! Sabes? hay mucha gente que me dice que muestro muchas cosas buenas, que ellos sí las ven, y yo soy la que no!
Mi autoestima no está muy baja, teniendo en cuanta dónde ha estado otras veces! así que aunque siempre tirando del hilo, me encuentro más bien que mal...
Eso sí, todo lo de alrededor me supera un poco. Lo que cuento y lo que no, y esto hace que pierda un poco mi centro, que tanto me costó encontrar...
Aun así, no olvidaré tus palabras!

Y cuando me aburra, jaja, descuida que te buscaré! Mua!

Fiebre dijo...

Nunca sabemos lo que queremos.
Durante esta semana he tenido todas las tardes de reflexión y soledad posibles.
Hoy sigo todo el día en casa a la pata coja "reflexionando". Y me va a dar un telele del quince.
¡Quiero que me devuelvan mi estress, mi movilidad, mis prisas y mi alegría! Aunque luego me queje de todo lo contrario.
Como diría aquel: Manda...

Anónimo dijo...

cuando lo estaba leyendo me veía reflejado en esas palabras tuyas o en esos pensamientos tuyos que son tan ciertos.... saludos de un admirador¡