domingo, 5 de abril de 2009

Palabras entre sobrinas

Luna (5 años): María, yo haré de cura, mira, te pondré esta ceniza en la frente y así te quedas ya bien
María (3 años): Qué es esa ceniza?
Luna: Esto es de cuando mueren tus padres, tus amigos, hasta tu novio. O quien sea que se muera.
María: Mi abuelita tiene la boca malita y casi no puede hablar
Luna: Pues entonces a tu abuela está a punto de salirse ceniza por la boca
María: Ah vale

5 comentarios:

hécuba dijo...

Esta entrada, en este momento ha sido... no sé. Me ha tocado alguna fibra. Los niños o la naturalidad.
Bendita inocencia...
un abrazo :)

Nebroa dijo...

La fibra que te tocó era de las buenas?

hécuba dijo...

De las sensibles, muy sensibles.

Velda Rae dijo...

Los niños lo tienen todo tan claro, asumen que algo es así, y aunque sea absurdo, lo dan por bueno. Ellos son capaces de creer seis cosas imposibles antes del desayuno.

Nebroa dijo...

Por eso me gustan tanto.
Por esa sensibilidad que tocan en ti hécuba, por esa naturalidad de la que hablas velda, porque no lo pasan todo por la razón, por el sentido común, por la lógica, por todo eso que nosotros siempre llevamos colgando de la solapa. Y esa es la que quiero ser yo siempre. La que no olvide la espontaneidad, ni la inocencia...Al menos no toda